Diario de León

Luis Pacios, futbolista y presidente del Atlético Mansillés: «Nadie pensaba llegar donde estamos cuando iniciamos este proyecto»

Desde el trabajo y el amor por el fútbol ha llevado al Atlético Mansillés a las mayores cotas, rozando el ascenso a 2ª RFEF. Lo ha hecho como presidente y jugador. Ahora ha decidido retirarse del terreno de juego

Luis Pacios seguirá de presidente del Atlético Mansillés, pero abandona su faceta de jugador.

Luis Pacios seguirá de presidente del Atlético Mansillés, pero abandona su faceta de jugador.ramiro

Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

Luis Pacios Tascón decidió hace 18 años con un grupo de amigos crear un equipo de fútbol en Mansilla de las Mulas: el Atlético Mansillés. Comenzaron en la Liga de la Amistad y las vicisitudes del destino les llevaron al fútbol federado, donde alcanzaron Tercera RFEF hace dos temporadas, y tras mantenerse en la pasada, en la actual han luchado hasta la penúltima jornada por entrar al play off de ascenso a Segunda RFEF. Durante este tiempo, Luis ha compaginado su labor dentro del terrero de juego con la de los despachos como presidente. Ahora, con 37 años, ha decidido que es el momento de colgar las botas (al menos en una categoría tan competitiva).

—¿Qué has sentido al jugar por última vez en La Caldera?

—Pues venía de jugar poco este año porque me operaron del hombro y cuando quise volver la gente estaba volando y me costó entrar. Iba jugando un rato y tal, pero era mi primer partido como titular este año y me vinieron los recuerdos de toda una vida. Había buen ambiente porque era un día importante para nosotros y el rival uno que gusta a Mansilla, porque logramos el ascenso a 3ª en el play off contra ellos. Me vinieron muchos recuerdos de aquella final contra Mojados.

—¿Cuándo tomaste la decisión de colgar las botas? Entiendo que ahora te seguirás dedicando a tu labor como presidente.

—Seguiré con esa labor sí. A ver si viene algún bendito y me la quita de encima, pero no tiene mucha pinta. Me mantendré en el puesto; no voy a dejar perder todo lo que se ha construido. Sobre cuando tomé la decisión, yo ya el año pasado veía el final ahí cercano, pero pensé, me gustaría operarme del hombro, tenerle que no se salga y poder jugar de verdad. Y me quería operar antes de que empezase la pretemporada, pero por temas con los médicos al final fue el 1 de septiembre, con la temporada justo recién comenzada. Había hecho una pretemporada bastante decente y estaba ilusionado y quería volver bien, ir sin miedo a los choques o a caerme. Regresé en enero y me costó bastante volver a ponerme en forma. No acababa de entrar en el equipo y ahí es cuando ya ves que no, que es el momento de dar un paso al lado.

—¿Cómo ha sido compaginar ser jugador y presidente?

—Me ha sido fácil, hay que tener bastante mano izquierda, y a mí eso siempre se me ha dado bien; empatizar. Yo lo que no quería era molestar a los entrenadores, es lo que más me preocupaba, que no creyeran que si no pongo a este me echan, ¿sabes? Esa idea es algo que a mí siempre me ha fastidiado. Entonces, en ese aspecto no daba un ruido, o sea, al revés: días de enfadarme por no jugar como cualquier futbolista, tomármelo lo mejor posible e intentar que no se me notase para nada.

—¿Has notado en las últimas tres temporadas, que has jugado menos, que los años ya pesaban un poco?

—Sí, la anterior y esta sobre todo. Aparte que claro, al subir a 3ª aumenta el nivel y coincide justo con cuando yo perdí estado de forma por tema de lesiones. Porque hasta entonces yo he tenido mucha suerte, ya que no he tenido ninguna lesión grave nunca. Pero se me salió el hombro hace cuatro años, y me empezó a dar guerra ya el año del ascenso y solo empeoró con el paso del tiempo hasta que me operé.

—¿Cuándo decidiste meterte de lleno en el proyecto del Mansillés, pensabas que llegarías tan lejos?

—Ni de broma, es que es imposible. Lo vuelves a pensar y no sabemos cómo hemos sido capaces, es que nuestra idea era disfrutar y luego encima somos un club al que le gusta la continuidad de la gente, no busca grandes fichajes. Si se iban cinco, pues buscábamos a cinco amigos e ibas así acoplando y la cosa iba saliendo bien. Nunca pensamos: nosotros este año tenemos que echar 10 porque vamos a fichar 10 para ascender.

—¿Cuál crees que es el techo del equipo?

—Hace unos meses te hubiera dicho que la 3ª División, pero claro, luego ves esta temporada donde prácticamente el mismo equipo que el año anterior casi consigue meterse en play off y vamos a quedar fuera por muy pocos puntos, asi que se te pasa por la cabeza: es que hemos hecho tantas cosas tan grandes con tan poco, que ya no sabemos lo que pensar sobre hasta donde se puede llegar.

—Una provincia como León, ¿puede surtir de jugadores a todos los equipos que hay en Segunda y Tercera RFEF?

—Nosotros somos un club que nos gusta cómo hacemos las cosas. Seguramente nuestra situación económica también nos obliga un poco a hacerlo así, pero damos la oportunidad a gente joven que en otros clubes no se le da. Muchas veces hasta descartes de otros clubes de nuestra misma categoría que lo están haciendo bien aquí.

—¿Lo que queda pendiente en el Atlético Mansillés son los equipos de fútbol base?

—Es un proyecto que ha empezado un poco tarde y yo creo que ha comenzado gracias a que el equipo sénior ha ido bien. Los niños se han animado, pero hay que tener en cuenta que Mansilla es una población muy pequeña para los equipos que hay. Lo que sucede también es que todos los niños como ven al Mansillés pues luego el 90% de ellos quieren jugar al fútbol. Igual los que están ahora en prebenjamines y benjamines, que están arrasando con todo, con 13 o 14 años jugando a fútbol cuando sean juveniles sí tienen el nivel. El que se ha apuntado de cadete y viene del parque, y con 15 años se mete a jugar a fútbol y no ha jugado en la vida, pues obviamente es imposible, pero trabajándolo yo creo que se puede llegar.

—¿Crees que la afición que habéis sido capaces de crear en Mansilla es ese jugador número 12 del que se habla tantas veces y que también ha sido clave en vuestro crecimiento?

—Sí, es nuestro motor económico y deportivo, porque el apoyo es bestial. Nosotros vamos a otros campos y se le oye mucho más a nuestra afición que a la de casa. Hay un grupo importante de gente que nos apoya siempre y eso se nota, te hace dar un plus. Eso ha sido muy importante en la historia del club, desde la época de la Liga de la Amistad, cuando al ir a jugar a un pueblo a ellos les iban a ver 10 personas y de Mansilla iban 40.

tracking