Celia Rojo, capitana leonesa del equipo de balonmano femenino de las Lobas de Oviedo «Ha sido un final feliz a un año duro»
El pasado fin de semana su club quedó subcampeón de División de Honor Oro y logró el ascenso a Primera: la Liga Guerreras Iberdrola

Celia Rojo con el balón, en un partido de las Lobas de Oviedo.
Celia Rojo Santos es una chica leonesa de 29 años que empezó a jugar al balonmano en León, como muchos otros jóvenes de la ciudad. Se formó en la cantera del Cleba hasta juvenil de primer año y luego se fue a Oviedo con 18 años a estudiar en su universidad y desde entonces se ha quedado en la capital astur, siempre jugando en su equipo. El pasado fin de semana su club quedó subcampeón de División de Honor Oro y logró el ascenso a Primera: la Liga Guerreras Iberdrola
—¿Qué significa este ascenso para ti, Lobas y Oviedo?
—Yo creo que es un premio a todo el trabajo, pues tuvimos una temporada muy complicada. Falleció el presidente del club en agosto y en septiembre el entrenador pasó por un problema de salud que le mantuvo fuera del campo hasta enero. Opino que ha sido como una devolución de karma positivo, por decirlo así.
—¿Cómo ves el futuro?
—Me preocupan los años y las posibles lesiones, pero seguiré aquí mientras el club quiera. Ahora pensamos en año a año. Lo primero también disfrutar este año que entra, que va a ser complicado porque sabemos lo que es jugar arriba y lo que es enfrentarse a equipos que tienen jugadoras internacionales y mayor presupuesto. Nosotros al final somos club familiar y con presupuesto reducido, fichajes casi inexistentes e intentando tirar mucho de la gente de casa que tenemos. Esa es nuestra filosofía. Primero el objetivo de mantenerse y luego ya se verá.
—¿Cómo se compatibiliza vida laboral, deportiva y personal?
—Yo aparte de jugar soy la entrenadora del segundo equipo, que está en Territorial. Y por las mañanas quitando el gimnasio, soy opositora. Soy maestra de educación física y salen las oposiciones en Asturias este año y organizándome un poco. Corriendo para todos los lados, llevando la mochila para adelante, para atrás, para un lado y para el otro e intentando sacar tiempo de donde sea para poder sacar bien los exámenes.
—¿Qué crees que tendría que hacer el Cleba para lograr también ascender?
—El Cleba está trabajando bien, tira mucho de chicas universitarias, aprovechando que tiene una muy buena universidad ahí en León. Y creo que lo que tiene que hacer es conseguir que la base sume, que se queden y aguantar un bloque conjunto durante varios años con el trabajo bien hecho. Creo que se le marchan tres este año y son tres bajas bastante importantes. Mi punto de vista es que hay que reemplazarlas lo más rápido que se pueda y lo mejor posible. Pero lo viene haciendo muy bien, la verdad que ha tenido campañas muy buenas y además cada vez quedan en puestos más arriba.
—¿Cómo tendría más visibilidad el balonmano femenino?
—Pienso que la difusión en los medios de comunicación es clave. En Oviedo ahora que vamos a jugar arriba sí que tendremos algún algún partido en Teledeporte, pero al final tú te fijas en un periódico y el balonmano suele estar al final de la sección. Quizá los clubes tendrían que gente trabajando un poco de cara al público, con estudios de marketing y de revisión y trabajar en ello.