Rodri, termómetro hispano
FÚTBOL | MUNDIAL 2026. El Balón de Oro y el eje de la selección está seguro de que España será otra muy diferente a la del debut

Rodri se estrena en el Mundial como capitán de la selección, una responsabilidad extra.
Entre todas las decepciones posibles después del empate frente a Cabo Verde, la más preocupante para muchos análisis y opiniones fue el pobre rendimiento de Rodri como punto nuclear de la selección. Pérdidas de balón inesperadas en un solo partido cuando es un futbolista que pasa semanas y meses sin entregar una pelota al contrario. Para el termómetro de la selección la situación era novedosa, ya que nunca había sufrido una lesión grave y menos los daños colaterales que le ha comportado. Él siempre se ha sentido futbolista puro, no un atleta. Deportista de los que entienden el juego, de familia futbolera, de un padre que le indicó cuando era niño que debía especializarse en la plaza de mediocentro porque «es la posición más bonita que existe». Y según cuentan personas que le conocen, ese cambio de hábitos en su preparación le ha trastocado un poco.
La evidencia ante Cabo Verde resalta que no tuvo en ese partido el nivel que le aupó al ‘Balón de Oro’, mejor jugador del mundo por su destreza en el manejo de sus equipos. Una figura crucial para la selección española y Luis de la Fuente, por el equilibrio y el sentido del juego, al que se le nota mucho cuando no está bien. Rodri no terminó el partido ante los africanos, 87 minutos y Nico Williams al campo.
Volver a remar Rodri se estrena en el Mundial como capitán de la selección, una responsabilidad extra que acepta con plena dedicación. «Estoy contento de asumir esa responsabilidad de capitán y transmitir lo que aprendí estos años —dijo en las redes sociales de la Federación antes del choque con Cabo Verde-. Hay que mantener la calma y transmitirlo al grupo de jóvenes, porque antes del partido sí intentan mirarme y apoyarse en esa estabilidad. Soy natural y mi deber es ser referente y ejemplo».
Futbolista total, pero al modo clásico. No luce tatuajes, no tiene redes sociales, no exhibe lujos ni extravagancias, siempre con el mismo manager desde era muy joven, curioso por naturaleza, habitualmente se interesa por temas de conversación que no son comunes en los futbolistas.
En el último Mundial en Catar 2022 jugó como defensa central. «Siento que estamos construyendo algo». Como si fuera un anticipo de lo que luego sucedió ante Cabo Verde, Rodri realizó un análisis muy preciso de los problemas o dificultades que podría encontrar la selección en su camino hacia la segunda estrella. «Lo más difícil es convencer a un equipo que ha logrado cosas importantes que el camino para llegar de nuevo al éxito es remangarse y meterse en el barrio, sufrir y pelear otra vez. Lo que hayamos hecho en el pasado nos tiene que servir para saber cuál es el camino, no para equivocarnos. Es lo que ha caracterizado a la selección, ganar como grupo y no con individualidades, necesitamos de todos».