Países Bajos mide la resurrección de la selección de Suecia

Suecia es una de esas selecciones con tradición mundialista. En 2026 afronta su 13 presencia en una Copa del Mundo, con el subcampeonato de 1958 y sus terceros puestos de 1950 y 1994, precisamente en Estados Unidos, como mayores hitos de su palmarés. Es siempre un equipo incómodo, de esos secundarios que está al acecho de su oportunidad, y tras golear a Túnez (5-1) en la jornada inaugural, llega al duelo ante Países Bajos dispuesta a aprovechar esa inercia para poner sus pies en la siguiente fase del torneo. Un hecho que no debería sorprender, porque Suecia ha caído solo tres veces en la primera ronda, pero sí que llama muchísimo la atención si se echa la vista atrás.
Más o menos a finales del año pasado, cuando los escandinavos cerraron una de sus peores fases de clasificación europeas que se les recuerda, con dos puntos sumados en seis encuentros. Y sin embargo están en el Mundial y dispuestos a tener un largo recorrido. ¿Cómo puede ser? La explicación hay que encontrarla en las normas de la Fifa de cara a los equipos europeos que juegan la repesca. A esa fase llegaron los 12 equipos que terminaron segundos en sus grupos, junto a otros cuatro invitados en función de su rendimiento en la Uefa Nations League. Ahí se le abrió la puerta de la segunda oportunidad a Suecia.