Diario de León

España 'vuela' rumbo a su segunda estrella mundial

MUNDIAL 2026. La Roja firma una actuación estelar en su semifinal ante Francia a la que derrota con goles de Oyarzabal y Pedro Porro

El defensa de España, Pedro Porro, autor del 0-2 que dejaba sentenciada la semifinal para España en el tramo final del partido, es felicitado por sus compañeros.

El defensa de España, Pedro Porro, autor del 0-2 que dejaba sentenciada la semifinal para España en el tramo final del partido, es felicitado por sus compañeros.WASSON

Publicado por
Óscar González
Dallas

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FRANCIA 0

Maignan; Koundé, Upamecano, Saliba (Lacroix, min 30), Digne (Théo Hernández, min 72); Tchouameni, Rabiot (Koné, min 46); Dembélé, Olise (Chreki, min 72), Barcola (Doué,min 56); Mbappé.

ESPAÑA 2

2

Unai Simón; Porro (Llorente, min 84), Cubarsí, Laporte, Cucurella; Rodri, Fabián (Pedri, min 78), Dani Olmo (Merino, min 78); Lamine Yamal, Oyarzabal (Ferran, min 74) y Álex Baena (Nico Williams, min 84).

Goles: 0-1, min 22: Oyarzabal; 0-2, min 58: Pedro Porro. Árbitro: Iván Barton (El Salvador). Amonestó a los franceses Rabiot y Mbappé y al español Cucurella. Incidencias: Semifinal del Mundial 2026 disputada en el estadio AT&T de Arlington ante 70.176 espectadores. Antes del partido de guardó un minuto de silencio en memoria de las víctimas del atentado de Niza en 2016.

Con una magnífica actuación colectiva y los goles de Mikl Oyarzabal, de penalti en el primer tiempo, y Pedro Porro tras el descanso, la selección española de Luis de la Fuente le amargó la fiesta nacional a Francia y se clasificó a la final del Mundial (0-2), donde aguarda el rival de la semifinal que enfrentará mañana, en Miami, a Inglaterra y Argentina.

España ya puede decir que cuenta con otra generación dorada, la que alcanza la segunda final de una Copa del Mundo coronada como campeona de Europa, que no necesitó ni al mejor Lamine Yamal, porque, observados desde la grada por Iker Casillas, Carles Puyol, Sergio Ramos, Xavi... la generación que coronó a España en Sudáfrica, el conjunto de Luis de la Fuente firmó una actuación para la historia. Puede que no la más brillante, pero sí la más efectiva para dejar en la cuneta al conjunto que más había asustado.

Mérito de un grupo de jugadores que siempre creyó en sus posibilidades, respaldado por la arrogancia de los más jóvenes —a los que no les importó declararse favoritos-, y la lección táctica de un entrenador, Luis de la Fuente, que capeó el temporal cuando tuvo que adaptar el equipo a las condiciones físicas de los convocados y no le tembló el pulso para tomar decisiones difíciles, como dejar en dos ocasiones consecutivas a Pedri en el banquillo.

España fue un equipo al alza durante el torneo y llegó al momento decisivo con una idea clara; cómo anular el tremendo repertorio ofensivo de la selección francesa. Porque, convertidos en un clásico por esta generación de jugadores, que ya se han enfrentado en la penúltima ronda de las tres máximas competiciones, los Francia-España se han convertido en un juego de errores, que premia al que menos cometa.

Y el primero lo cometió el conjunto de Didier Deschamps a los 20 minutos, en la primera irrupción trascendente de Lamine Yamal. Dijo Lamine que era su momento y lo cumplió. Hasta entonces, apenas había entrado en juego, pero leyó perfectamente un balón al área, que pilló mal perfilado a Lucas Digne, se le anticipó con el cuerpo y el defensa le pegó en la pierna. Penalti que no falló Mikel Oyarzabal, como casi siempre, para anotar su quinto gol en el torneo y poner la proa hacia el Metlife (minuto 22).

PLANTEAMIENTO PERFECTO

Con una mejor ocupación del campo, ayudas solidarias y determinación en las disputas, La Roja acabó desactivando a una selección francesa irreconocible en el primer tiempo, que perdió por lesión a William Saliba, no disparó más que, alto, por medio de Bradley Barcola, y a la que un oportuno corte de Dayot Upamecano libró del segundo gol tras una gran jugada de Lamine y Dani Olmo, que no pudo rematar con claridad Fabián Ruiz.

No apareció Michael Olise, apenas Ousmane Dembelé y casi no pudo correr Mbappé, al que Unai Simón, muy atento fuera del área, le sacó un balón a la espalda de la zaga española. Tras el entretiempo, no reactivó tampoco a Francia, ni la entrada de Manu Koné, con la intención de tener más el balón, ni el cambio de Barcola, prácticamente inédito, por Desiré Doué.

Al contrario, una nueva desatención defensiva permitió a Pedro Porro plantarse solo ante Maignan, tras otra magnífica pared de Dani Olmo y batir a Maignan, para poner una distancia, antes de la hora de juego, ya casi insalvable, sobre todo por sensaciones.

Francia no tuvo plan ni garra para forzar la remontada y, aunque entró más en juego Mbappé, fruto del repliegue español, nunca dio la sensación de ajustar el resultado, ni cuando una mala salida de Unai Simon dejó a Doué con el balón y la meta desguarnecida.

El delantero del PSG la lanzó al cuerpo del guardameta en su repliegue.

No dejó que pasase mucho más la selección española.

De la Fuente fue premiando a su plantilla, dio entrada a Ferran, Mikel Merino, Pedri, Nico, Llorente...y todos pudieron tener minutos para festejar sobre el campo una clasificación histórica entre olés de la grada, para aguarle la fiesta nacional a Francia y acabar de frustrar a un Mbappé que incluso dejó un feo codazo a Unai Simón.

España es finalista y aguardará rival entre Inglaterra y Argentina, reforzada por su juego colectivo, el mismo que anuló a las individualidades francesas y que, el domingo, en el Metlife espera coserse una segunda estrella.

PEDRO PORRO, EL MVP

En este Mundial en el que los héroes de España son los jugadores menos mediáticos, Pedro Porro se ha sumado en Dallas al grupo de jugadores para el recuerdo de La Roja que hasta ahora conformaban como goleadores Oyarzabal, Merino, Baena y Fabián. El lateral derecho volvió a encontrar el gol en una eliminatoria mundialista y amplió una curiosa estadística. Sus dos únicos tantos en sus 23 partidos con la selección han llegado en las eliminatorias de este Mundial.

Primero fue en octavos frente a Austria. El segundo en semifinales ante Francia. En los dos casos, sus dianas han supuesto el 2-0.

Su gol en Dallas, en el minuto 58, fue la culminación de una acción coral que reflejó el mejor fútbol de España. Porro inició la jugada, continuó la combinación con una pared exquisita con Olmo y terminó definiendo con la calma de un delantero ante Maignan.

La asistencia del mediapunta fue extraordinaria, incluso después de recibir una falta al borde del área.

España buscaba con insistencia profundidad por el costado derecho, donde Lamine encontraba dificultades para romper. Entonces apareció Porro. Lo hizo con un enorme sentido de la oportunidad para romper la defensa francesa. Su segundo gol con la selección también tuvo un guiño histórico.

De nuevo un defensa español marcó en una semifinal de un Mundial, lo que trajo a la memorial el inolvidable cabezazo de Cales Puyol frente a Alemania en el Mundial de Sudáfrica 2010.

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