La Ponferradina gana y convence en Ourense
Un gol de Faye en el minuto 78 sirvió para que los bercianos volvieran a la comarca con los tres puntos en el zurrón
Sérigné Faye celebra el gol logrado en O Couto que significa para la Ponferradina empezar con tres puntos en su casillero.
La Ponferradina arrancó su cuarta andadura consecutiva en Primera RFEF con una trabajada victoria por la mínima ante el Ourense, sumando así los primeros tres puntos del curso. No fue una tarde plácida para el conjunto berciano, que tuvo que picar piedra frente a un rival combativo, ordenado y que vendió muy cara su derrota. Aunque los gallegos gozaron de buenas oportunidades para nivelar la contienda, la mayor ambición y la pegada del cuadro local terminaron decantando la balanza en los momentos decisivos. El triunfo premia el enorme despliegue físico y la madurez de los de Ponferrada, que supieron sufrir para amarrar un botín de oro en su estreno liguero.
El conjunto berciano arrancó su cuarta temporada consecutiva en Primera RFEF con una trabajada victoria que le dio los primeros tres puntos en la Liga. No fue un partido fácil, pero el triunfo muy merecido por su esfuerzo y mayor ambición. El Ourense opuso mucha resistencia, dispuso de alguna ocasión, pero al final la mayor efectividad berciana fue determinante.
El encuentro arrancó con una enorme igualdad e intensidad sobre el césped, sin un dueño dominador en los primeros instantes. Unai Sabroso desaprovechó la primera gran oportunidad al contragolpe tras una gran recuperación de Calderón. Poco más tarde, Faye conectó un testarazo desviado desde el punto de penalti tras un preciso centro de Emi. Ante la presión visitante, el conjunto gallego replegó líneas y volcó sus esfuerzos en la parcela defensiva.
En el minuto 22, Calderón volvió a poner en aprietos al rival tras una brillante recuperación previa de Faye. El jugador sacó un potente disparo que exigió la intervención de un atento Vizoso bajo palos. Los hombres dirigidos por Nafti continuaron insistiendo con el objetivo de firmar su primer gol de la temporada y del partido. Tanto Pablo Muñoz como Arturo Molina se quedaron muy cerca de romper el empate con sendas aproximaciones. La Ponferradina mantenía el pulso al choque, manteniendo un volumen de ataque constante y peligroso.
Con el paso de los minutos y la llegada del tramo final del primer tiempo, el conjunto ourensano reaccionó. Perdió el respeto inicial y comenzó a merodear el área berciana con cierto peligro acumulado. Pese al empuje local, la zaga visitante repelió cada intento, mostrándose intratable en el juego aéreo. En esta faceta defensiva, Jelbat cuajó una actuación sobresaliente actuando como un auténtico coloso. El choque llegó al descanso con el 0-0 inicial, en una primera parte donde la Ponferradina mereció más.
Tras el paso por los vestuarios, el encuentro mantuvo la misma tónica de intensidad vista durante la primera mitad. La Ponferradina dio el primer aviso serio con una clarísima ocasión en las botas de Unai Sabroso, quien no logró batir al meta local tras recibir un gran pase medido de Pablo Muñoz. La réplica del conjunto gallego no tardó en llegar y tuvo lugar en el minuto 55, momento en el que Ferreiro ejecutó con maestría un lanzamiento de falta directa que exigió una brillante intervención de Álex Domínguez.
A pesar de ese prometedor arranque del segundo acto, el choque fue perdiendo gas de forma progresiva y el ritmo de juego se diluyó hasta dejar un tramo sin llegadas a las áreas. Tuvo que ser un disparo raso de Arturo Molina, que se marchó lamiendo el poste, el que rompiera la monotonía y volviera a agitar las gradas.
Aquel acercamiento fue el preludio del único tanto de la tarde: Quicala estuvo listo para robar un balón en zona peligrosa y ceder una asistencia perfecta para que el delantero Faye anotara a placer el 0-1. El gol hacía plena justicia al enorme despliegue físico y al trabajo realizado por el equipo berciano.
A partir de ese instante, los pupilos de Nafti tiraron de veteranía y supieron gestionar la renta a la perfección. La Ponferradina levantó un muro defensivo impenetrable delante de Álex Domínguez y durmió el partido a través del dominio del balón en el centro del campo. De esta forma consumieron los minutos finales sin pasar grandes apuros pese a los arreones del bando local, amarrando un triunfo muy celebrado en el que Faye rozó el segundo tanto.