Ecologistas en Acción denuncia la falta de respaldo científico de la media veda en Castilla y León y recurre la Orden
Consideran que no puede establecerse una gestión homogénea para toda la Comunidad sin disponer de datos actualizados
Primera jornada de la media veda de caza.
La Federación de Ecologistas en Acción en Castilla y León ha recurrido la aprobación de la Orden que regula la actividad cinegética en Castilla y León durante la temporada 2026-2027 ante lo que considera “insuficiencia de información técnica y científica” para justificar la caza de las especies incluidas en la media veda.
Según explica el colectivo naturalista en un comunicado recogido por Ical, durante la Comisión de Caza, celebrada en el mes de julio, únicamente se facilitaron informes técnicos, del todo insuficientes, relativos a siete especies: codorniz común, tórtola europea, becada, avefría europea, silbón europeo, agachadiza común y agachadiza chica. Sin embargo, otras dieciocho especies cinegéticas quedaron sin informes específicos que permitan valorar su situación poblacional, la presión cinegética que soportan o las condiciones en las que debería autorizarse su caza, especialmente en terrenos incendiados.
Esta ausencia de información, en opinión de Ecologistas en Acción impide disponer de una base científica suficiente para justificar la inclusión de determinadas especies como cinegéticas y vulnera las garantías necesarias para adoptar una decisión de esta naturaleza.
La Federación ecologista recuerda que la autorización de la caza debe ser compatible con la Directiva 2009/147/CE relativa a la conservación de las aves silvestres, especialmente en periodos críticos para las especies, como los meses de agosto y septiembre.
Al mismo tiempo, se argumenta que ante la gran diversidad territorial Castilla y León, las poblaciones de una misma especie pueden presentar situaciones muy diferentes según las provincias y comarcas. Por ello, consideran que no puede establecerse una gestión homogénea para todo el territorio sin disponer de datos suficientes y actualizados. Cuando existen especies en declive, debe aplicarse el principio de precaución y reducirse la presión cinegética hasta garantizar que las capturas son compatibles con su conservación.
Los ecologistas ponen el foco en la codorniz común y en la tórtola europea, por tratarse de las dos especies más representativas de la media veda en la Comunidad y que, sin embargo, no pasan por su mejor momento según los datos oficiales disponibles, en el caso de la codorniz las capturas medias declaradas en el periodo 2019-2025 ascienden a 465.352 ejemplares capturados anualmente, cifra que supera de manera considerable las recomendaciones de los trabajos que la Junta toma como referencia que establecen un máximo de 400.000 capturas anuales. La tórtola europea vuelve a ser cazada después de la moratoria aplicada en 2021, en ese periodo, según datos oficiales, la recuperación ha supuesto una recuperación media del 9,6 por ciento, sin embargo, se ha aprobado un incremento de las capturas de un 13,6 por ciento, porcentaje superior al ritmo medio de recuperación. Para la organización ambiental, esta decisión puede comprometer la recuperación de la especie, especialmente ante la falta de información suficiente sobre la supervivencia de los ejemplares juveniles.
Por último, Ecologistas en Acción muestra su preocupación por la aplicación de la media veda en terrenos afectados por incendios forestales. Consideran que permitir la actividad cinegética en estos espacios exige una justificación especialmente rigurosa. No basta con acreditar la existencia de animales susceptibles de ser cazados: debe demostrarse que la extracción de ejemplares, las molestias y el resto de efectos de la actividad cinegética son compatibles con la recuperación integral del ecosistema. En ausencia de esta acreditación, defienden que la actividad cinegética debe permanecer suspendida.