La Diputación de León felicita a Pablo Castro Pinos por su quinto Mundial de pesca
Álvarez Courel ha destacado su trayectoria

Castro Pinos posa con miembros de la Diputación, entre ellos Álvarez Courel y Roberto Aller.
La Diputación de León ha rendido homenaje a Pablo Castro Pinos, que ha logrado su quinto oro mundial representando a España junto a sus compañeros de equipo en el XI Campeonato del Mundo Máster de Salmónidos Mosca, disputado hace unas semanas en la localidad Koppang (Noruega).
El acto se ha celebrado en el salón de plenos de la Diputación y ha contado con la presencia del presidente de la institución provincial, Gerardo Álvarez Courel, los vicepresidentes Roberto Aller, Ana Arias y Luis Alberto Arias y los diputados Octavio González, Irene González, Ángel Pérez y Fernando Prieto Olite. Durante la recepción se le ha hecho entrega de una placa conmemorativa.
En su intervención, el presidente ha señalado el “honor” que supone para la Diputación de León recibir a “un grande entre los grandes de nuestro deporte: Pablo Castro Pinos”, y ha extendido el reconocimiento a todo el equipo nacional que se ha proclamado campeón junto a él.
Álvarez Courel también ha destacado la relación de la provincia con la pesca y sus recursos fluviales. “Hablar de León es hablar de agua, de vida y de río”, ha manifestado antes de remarcar que León “presume con orgullo de ser la tierra con más kilómetros de aguas trucheras de toda España”. En este sentido, ha citado los ríos Porma, Curueño y Esla, así como la cuenca del Órbigo y las raíces de Castro Pinos en Villoria de Órbigo.
El presidente ha considerado que “nuestros ríos son el patio de recreo de generaciones de leoneses y leonesas, pero también son la mejor escuela donde se forja la excelencia”, y ha afirmado que de esa formación y del trabajo desarrollado “a orillas del agua, ha salido un pescador excepcional”.
Sobre el palmarés de Castro Pinos, Álvarez Courel ha remarcado que lograr “un oro mundial es una gesta al alcance de muy pocos”, pero “colgarse el quinto oro mundial (después de haber arrancado este camino triunfal allá por 2015) es la demostración palpable de que una medalla es la mejor recompensa al trabajo diario de muchos años, a la perseverancia y a una ilusión incombustible”.