Diario de León

Antonelli gana en un GP de España en Madrid con más expectación que acción

Fernando Alonso fue penúltimo y Carlos Sainz se tuvo que retirar. Ambos tuvieron un serio encontronazo que acabó con el madrileño penalizado

El rey Felipe VI le entregó el trofeo de vencedor a Antonelli.

El rey Felipe VI le entregó el trofeo de vencedor a Antonelli.j. j. Guillén

Publicado por
David Sánchez de Castro
Madrid

Creado:

Actualizado:

El líder del Mundial, Antonelli, ganó en el circuito de Madring de Fórmula 1. Bajo un calor sofocante (la carrera comenzó con 30º de temperatura en el aire y más de 53 en el asfalto), el italiano se impuso a Verstappen y a Lando Norris al que la estrategia y un inoportuno coche de seguridad virtual le privó de una victoria que podía haber llevado su firma. 

Antonelli firmó su octava victoria en Fórmula 1, una más que su propio compañero Russell y solo una menos que Charles Leclerc y Óscar Piastri. Los miles de aficionados que querían ver acción se quedaron con las ganas. Las características de este trazado y la elección conservadora de Pirelli no jugaron a favor del espectáculo, que tuvo a Fernando Alonso y a Carlos Sainz como protagonistas por un pique que tuvieron en las primeras vueltas y que propició una sanción para el madrileño. El de Williams acabó abandonando el coche, tocado, mientras el de Aston Martin acabó penúltimo, muy enfadado e impotente.

Más allá del resultado, este Gran Premio de España histórico se ha logrado un lleno casi absoluto en las gradas. La organización del nuevo circuito de Madring se mostraba muy satisfecha, no solo por conseguir llegar a tiempo sino porque, incluso pese a los pequeños dolores de parto que tiene todo nuevo trazado, como el calor, el intenso sol que han tenido que soportar los aficionados en las gradas o las lógicas apreturas de este tipo de eventos. La presencia de Don Felipe y sus hijas, la Princesa Leonor y la Infanta Sofía, le han dado lustre a una cita que ya ha entrado en los anales del deporte nacional. Los miles de aficionados que acudieron en masa a la convocatoria del estreno de Madring se llevaron la sensación de que esta primera edición ha sido solo un aperitivo de lo que pueden ser las próximas nueve citas aquí.

Salida: Hamilton abandona y Alonso se enciende contra Sainz La primera salida de Madring dejó a Lando Norris escapándose. El de McLaren mantuvo la primera posición en una salida vibrante marcada por una teórica ventaja inicial de los que salieron con neumáticos blandos, como Max Verstappen o Lewis Hamilton, pero con un Kimi Antonelli agresivo de más. Tal fue así que se saltó no una sino las dos chicanes en la primera vuelta, lo que enredó la vuelta inaugural de esta carrera. El escenario fue capitalizado por un Lewis Hamilton que se las prometía muy felices. hasta que sus frenos le obligaron a abandonar. El heptacampeón, que partía como uno de los firmes candidatos aquí, tras partir cuarto para rebasar a Verstappen en la segunda vuelta. No obstante, la intentona de Hamilton para asaltar Madring se quedó ahí, ya que tuvo que abandonar poco después y en plena lucha por el podio.

La cara amarga de la arrancada la protagonizaron los pilotos españoles. Fernando Alonso volvió a sufrir los problemas de embrague que arrastraba desde el sábado y se quedó clavado al apagarse el semáforo, cediendo plazas hasta situarse por detrás de su compañero Lance Stroll. En este contratiempo se topó directamente con un Carlos Sainz un tanto agresivo en su defensa. Primero dejó sin hueco a Alonso y después le pegó un cerrojazo en la entrada al túnel que acabó con el morro del asturiano roto. Los comisarios no se lo pensaron: cinco segundos de castigo para el madrileño de Williams por causar el incidente. Los españoles se llevaron las miradas en la primera mitad de la carrera, pero no como hubieran deseado.

El primer golpe de guion en pista, más allá del abandono de Hamilton, lo protagonizó Lance Stroll, aunque irónicamente por el mismo problema que el británico. El canadiense se quedó tirado en la escapatoria de la entrada al último sector, lo que propició que los comisarios desplegasen el coche de seguridad virtual. Lo aprovecharon todos. menos el líder. Cuando Norris entró en boxes para hacer su cambio de neumáticos ya se había sacado bandera verde, lo que a la postre marró todas sus opciones. De hecho, cayó del podio incluso para dejar el primer puesto a un Charles Leclerc que antes de parar para hundirse se quedó en pista. El rendimiento de los neumáticos duros en Ferrari, una de sus grandes ventajas competitivas, le permitieron superar más de media carrera sin llegar a entrar en boxes.

El temor se hace real: imposible adelantar Y a partir de ahí. la nada. Uno de los grandes problemas de los que advertían varios pilotos, como Max Verstappen, se vio claramente en esta primera carrera. Los adelantamientos brillaron por su ausencia, más allá de los propiciados por los abandonos de los pilotos o la gestión estratégica. Además de las propias características del circuito, donde los puntos de frenada propicios para los rebases estaban totalmente en apoyo, la durabilidad de las Pirelli también evitó jugar a estrategias muy distintas. Así, quienes montaron duras de salida pudieron llegar a casi el final de la carrera sin muchos problemas. Caso, por ejemplo, de Leclerc, que lideró prácticamente toda carrera sin poder escaparse de un Antonelli hasta que, obligado por la normativa, paró en el giro 49, a ocho del final.

La igualdad de los tres primeros para esa recta final de la carrera, con Leclerc, Antonelli y Verstappen y Norris en menos de tres segundos y todo por decidir. En un circuito donde adelantar era una quimera, el orden del podio se decidió a que uno de ellos fallaran. Antonelli tocó el muro de la curva 7, sin muchas consecuencias, pero Norris se quejó de que Verstappen había recortado la segunda chicane cuando le intentó atacar en la última vuelta. No le salió bien, y al final, el primer podio de la historia de Madring fue el que formaron Antonelli, Verstappen y Norris.

tracking