«El pescador es necesario para que los ríos puedan estar en buen estado»
DAVID ARCAY Pregonero Destino Pesca-Semana Internacional de la TruchaCon 35 años puede presumir de ser todo un referente mundial en la pesca. Gallego de nacimiento, en León disfruta de sus ríos, sus paisajes y sus gentes con la pesca como nexo de unión. Y considera a esta provincia como un lugar privilegiado

David Arcay, pregonero de Destino Pesca-Semana Internacional de la Trucha.
Campeón del mundo y referente de la pesca a nivel internacional este año ejerce como pregonero de Destino Pesca-Semana Internacional de la Trucha en León, una provincia que gracias a la pesca es su segunda casa.
—¿Qué supone ejercer este año como pregonero de Destino Pesca-Semana Internacional de la Trucha?
—Me enorgullece mucho porque que te valoren así fuera de tu Comunidad. Es agradecer. Además, tengo un fuerte vínculo con León precisamente por la pesca. Y muchos amigos allí. Por eso es un placer y un orgullo poder ejercer de pregonero de esta gran iniciativa.
—Además, en una provincia donde se vive mucho la pesca
—León es cuna de campeones y lo que me gusta mucho es que se respira ese ambiente de pesca. Eso es algo que sin duda alguna valoro mucho y lo que le doy importancia.
—¿Cómo empezó David Arcay en la pesca?
—Me viene de familia. Tanto mis padres como mi hermana pescaban y a mí, cuando no llegaba incluso a los tres años me empezaron a llevar. Fueron valientes y con esa edad ya pesqué mi primera trucha. Luego ya vino todo lo demás. Vas aprendiendo y luego a cucharilla y luego a pesca mosca. Tendría 11 años en aquel momento.
—Y de ahí a la competición.
—A los 12 años empecé a competir y con 14 gané mi primer Campeonato de España Juvenil. Luego fui al Mundial de la categoría. Ya cuando tenía 18 años y ascendí a la categoría absoluta me clasifiqué para un Europeo. Un año después gané el selectivo en el río Órbigo, en Santa Marina del Rey, y me clasifiqué para mi primer Mundial. Fue todo muy rápido. Luego, con 21 años logré ganar mi primer Mundial. Y hasta el día de hoy.
—Todo ha sido muy rápido.
—Al final este deporte necesita unos pasos y ahí la experiencia es un factor muy importante. Con mi edad lo normal es que ahora estuviera empezando a acudir a campeonatos internacionales, pero aún tengo cuerda e ilusión, también margen de mejora. Veo que cada año aprendo y cada año soy mejor pescador. Por eso no me pongo fecha de caducidad en la alta competición.
—¿Engancha tanto la pesca como se dice?
—Creo que es adictiva y en especial cuando estás en fase de aprendizaje. Cada día ves cosas diferentes. Como te guste no tienes techo. Es muy difícil que cuando llevas muchos años te desencantes y dejes de pescar, no ser que te pasen cosas que no puedes controlar.
—¿Son los pescadores una parte esencial para el mantenimiento de los ríos?
—Sin duda. Al final, el que te asomes a un puente y veas un sitio bonito, el hecho de que saques una foto te va a salir igual de bonita haya peces o no, pero quien te va a decir que esa agua está en condiciones saludables es el pescador. Somos nosotros los que primero nos damos cuenta del estado del río. Si un año tiene muchas truchas y al año siguiente no. Algo habrá pasado ahí. Los pescadores somos necesarios para que los ríos estén en buen estado.
—¿Qué crees que tiene Castilla y León y, en este caso, la provincia leonesa que la hace tan especial para la pesca?
—Lo tienen todo para ser un sitio de disfrute de la pesca en general y de la pesca a mosca en particular. Tenéis ríos de todo tipo, de montaña con zonas de mucha corriente, de tablas donde se pueden ver las truchas cebando, donde se puede pescar a pez visto,... Hay ríos de toda condición en los que puedes disfrutar y hacer todo tipo de pesca. Es un escenario muy bonito y bueno. Y para la pesca a mosca es un lugar soñado.
—De todos los ríos leoneses, ¿te quedarías con alguno?
—El río en el que más he disfrutado en especial últimamente porque lo voy conociendo más es el Torío. Me parece un río impresionante. También el Curueño. Lo bueno es que son muy diferentes todos a pesar de que tienen una orografía parecida. Pero cada uno cuenta con sus peculiaridades. En cada uno encuentras retos diferentes en los que poder aprender y practicar. Si tengo que decirte uno, el Torío, pero podía quedarme con cualquiera.
—¿Los mejores amigos los has hecho en el río?
—Sin duda. El primer controlador que tuve en la primera competición siendo juvenil es a día de hoy uno de mis dos mejores amigos. Luego toda la gente con la que he compartido campeonatos del mundo como Oliveras, Vergé, Castro Pinos, David Ferreras... Hemos hecho un vínculo importante porque al final en los mundiales vives muchas cosas y eso te une más todavía.