El Ademar León luchó hasta la extenuación contra el Bidasoa Irún
El equipo leonés no se arredró nunca ante el líder vasco

El sueco Oscar Lindqvist se eleva para lanzar ante la oposición de los defensas del Bidasoa Irún.
El líder Bidasoa Irún acabó imponiendo su ley ante el Ademar en León (33-37) para seguir con su trayectoria inmaculada (ocho victorias en ocho jornadas), aunque tuvo que sufrir y esperar a romper el partido con un parcial de 5-9 en los últimos 14 minutos, donde emergió la portería con el argentino Leo Maciel para dejar a los maristas sin respuesta pese a su entrega hasta el último instante.
El conjunto vasco mostró versión demoledora en ataque en el arranque, sin encontrar respuesta, en un Álvaro de nuevo inédito en portería y una defensa excesivamente blanda que era superada con facilidad para ensanchar la brecha a un 4-8 primero, que obligó a Puertas a pedir un tiempo muerto y poco después a un 6-11.
Sin embargo, los cambios introducidos por los leoneses, junto a una defensa más agresiva y el cambio en la portería con Peñacoba, pero sobre todo con un descomunal Gonzalo, fue metiéndose poco a poco en el partido ante un Bidasoa que no encontraba respuesta desde el banquillo con los recambios.
Un gol de fantasía del máximo goleador liguero con un lanzamiento de espaldas que puede ser el gol de la liga, ponía al Ademar por delante en el marcador 15-14 ante un Bidasoa al que ganaba al descanso (19-18). En la reanudación, Álex Mozas optó por una defensa abierta en un escenario de intercambio de goles porque muy pronto Luis Puertas se decantó por el ataque con siete jugadores y sin portero que le dio resultado, aunque, por contra, atrás Gorka Nieto o Nevado martilleaban para mantener el codo a codo.
El partido parecía encaminado a un final a cara o cruz, sobre todo cuando a falta 14 minutos el resultado era de 28-28. Empezó un mini partido dentro del choque de 60 minutos. Y en ese tiempo arrasó Bidasoa con un parcial de 5-9 que llevó al 33-37 final. Maciel volvió a saltar al campo y se convirtió con sus paradas en indiscutible protagonista (o antagonista para los ademaristas), también con alguna acción precipitada leonesa para dejar todo sentenciado con un parcial de 0-8 (29-37). Los leoneses no se resignaron y con las paradas de Peñacoba, la garra de Juan Castro y la efectividad de Gonzalo (en la decena de goles), maquillaron el resultado final.