PRIMERA DIVISIÓN
Goles para enjugar las carencias
El Barça estrenó el año con una mediocre victoria por 3-0 ante un flojo Recreativo. Los azulgrana crearon multitud de ocasiones pero fueron incapaces de lograr más dianas ante un conjunto onubense que mostró todas sus carencias
El retorno al Camp Nou tras la debacle ante el Sevilla resultó un bálsamo. La victoria en Mallorca y las vacaciones navideñas hicieron su efecto. El Barça saltó al césped de su estadio entre aplausos del poco público que se acercó a vivir el partido in situ. Pocas atracciones para el año nuevo. El estreno del canterano Iniesta en su estadio y la ubicación como central de Gerard eran las únicas novedades. A ello se le unía la flojedad del rival. Pese a que Lucas Alcaraz, el joven técnico de los onubenses, dota a su conjunto de una buena disposición táctica, la escasa calidad técnica de sus jugadores le coloca en una difícil situación. Una vez que el Barça solventó la insistente presión del Recre, las ocasiones fueron llegando. No obstante, los azulgrana tardaron bien poco en desnivelar el marcador. Rochemback dibujó un contundente zapatazo con su pierna derecha que se coló magistralmente por la escuadra de Luque. El Barça campaba a sus anchas. Pese a los constantes errores en la retaguardia, los de Van Gaal generaban peligro. Una vez que los azulgrana superaban la primera línea de presión, el Recreativo se hundía. Su defensa, pese al fichaje del paraguayo Zelaya, se veía incapaz para controlar a sus oponentes. Tras sendos remates fallidos de Overmars y Kluivert, un remate del segundo provocó el tanto en propia puerta de Loren. La historia no vario ni un ápice. Tras la reanudación, Kluivert recobró el protagonismo forzando una pena máxima que le costó la expulsión al debutante Zelaya. Xavi envió el penalti al palo izquierdo de Luque. No había nada que hacer. El Barça necesitaba multiplicar desmesuradamente sus acciones de peligro para convertirlas. Con la inferioridad de su rival y aunque cueste creerlo, el Barça mostró todas sus carencias. Escasa colocación, nulo control y evidente falta de motivación. Cocu relajó el ambiente con una eficaz internada que batió por tercera vez a Luque. Y todos durmieron.