PRIMERA DIVISIÓN
Antic oposita a la medalla del trabajo
El Atlético de Madrid consiguió hundir aún más al Barça con un resultado contundente (3-0) antes de que Radomir Antic tome las riendas de un equipo destrozado. Fernando Torres se encargó de abrir el camino de la victoria rojibla

Fernando Torres y Reiziger corren tras el balón en una jugada de banda
Aunque el marcador fue excesivo, el equipo de Luis Aragonés hizo méritos a la victoria desde el primer minuto, y no sólo fue muy superior al Barça cuando atacó, sino que tampoco permitió que los azulgrana creasen peligro cuando decidió aguantar el 1-0 para fulminar a la contra. Aunque Albertini y Emerson mejoraron con respecto a anteriores partidos, fueron José Mari y Luis García las mejores armas del Atlético en el primer tiempo. En cambio, Torres, que se había desesperado con los marcajes de Puyol, Oleguer y De Boer, decidió que había llegado el momento de resolver y responder a las expectativas en un momento clave. El «Niño» recibió de José Mari en el pico del área, se marchó de De Boer, que no se atrevió a derribarle, Torres aguantó, y finalmente superó a Bonano con el exterior de su derecha. El Atlético había merecido el gol, y lo logró el jugador en el que el Calderón tenía puestas más esperanzas para derribar al Barça. Los rojiblancos no habían podido respirar hasta entonces por su falta de pegada. Tras el descanso lo tuvo más complicado el Atlético, porque el Barça pasó a dominar el partido tras adelantar líneas ante un equipo rojiblanco que con el marcador a favor prefirió esperar replegado. De la Cruz sacó a Motta por Dani para que el italo-brasileño ocupase la banda izquierda y Overmars fuese el delantero, pero lo realmente importante para el Barça es que Xavi pasó a organizar y sus compañeros presionaron como no habían hecho antes. El Atlético, que no recuperaba la pelota y la perdía con facilidad, comenzó a precipitarse, aunque podía estar relativamente tranquilo porque el Barça no tenía ninguna profundidad y Overmars no tenía ninguna opción. El partido se quedó con dos jugadores menos después de la tangana en la que se vieron involucrados Rochemback y José Mari, que perdió los nervios y llevó su mano a la cara del brasileño, antes de darle una patada como reacción a la protesta del azulgrana. Losantos Omar no tuvo reparos en mandar a ambos a la ducha, y al Barça se le puso entonces el partido muy cuesta arriba. Los azulgrana sólo habían tenido hasta ese momento un cabezazo de Oleguer ante la portería de Burgos, y al contraataque el Atlético pudo sentenciar si Torres no hubiese perdonado ante Bonano. Ahí sí que falló ''El Niño'', aunque afortunadamente para el Atlético un solo minuto después Emerson conectaba un perfecto cabezazo tras un saque de falta de Contra. Aunque el Barça luchó después por reducir diferencias y el Atlético volvió a verse superado, ni siquiera le acompañó la fortuna con el zapatazo de Motta al larguero en el minuto 84. En el otro área, aún tendría tiempo Torres de echar fuera otro gol cantado a falta de cuatro minutos, lo que no hizo Luis, que marcó un golazo cuando el Barça ya rezaba para que se acabase su suplicio.