OPINIÓN Roberto Canuria
El fútbol leonés domina el grupo
Tras veinticinco jornadas, es decir, prácticamente dos tercios de la competición regular, los representantes leoneses continúan dominando el grupo, al ocupar dos de ellos dos plazas de clasificación para la liguilla de ascenso. El fútbol provincial en esta temporada parece dar un giro respecto a las últimas campañas, tanto en categoría de base como en aficionados. La regularidad demostrada por los conjuntos leoneses se está reflejando día tras día en la tabla clasificatoria. Desde el arranque los puestos de privilegio siempre han tenido representación provincial. Primero fue La Bañeza; después La Bañeza y la Hullera; luego La Bañeza de nuevo; y ahora repite La Bañeza y se une el Promesas Ponferrada. A pesar de los últimos resultados, el conjunto dirigido por Luis Carnicero sigue ocupando la segunda posición gracias a la espléndida primera vuelta realizada que le otorgó un importante colchón de puntos sobre sus perseguidores, del que está sacando partido ahora cuando le han llegado la época de las vacas flacas. Por contra, el Promesas Ponferrada mantiene una impecable trayectoria ascendente que le ha situado en la tercera plaza, por delante de conjuntos tan significativos en esta categoría como Real Valladolid B y Gimnástica Segoviana. Sus siete triunfos consecutivos avalan su marcha, siendo el único equipo del grupo que cuenta por victorias todas sus intervenciones en esta segunda vuelta. La Bañeza no acaba de rentabilizar la ventaja conseguida en la primera parte de la competición. Las bajas de Geni y Diego Prieto parecen notarse más de lo esperado. La realidad es la que es, y una plantilla amplia debe tener efectivos y recursos para suplir todo tipo de inconvenientes que surgen a lo largo de una temporada, máxime si se tiene en cuenta que el objetivo inicial era la promoción. Saber aprovechar las ocasiones es vital para mantener las opciones. De no concretarlas los rivales suelen sacar provecho y llegan los resultados negativos. A partir de ahora saber sacar los puntos ante equipos directos, es clave para llevar a buen puerto el fin marcado. El Promesas Ponferrada sigue su línea de triunfos en el 2003. El cuadro berciano consolida su espectacular marcha que le puede llevar a disputar los puestos de liguilla sin ser el objetivo inicial. La regularidad de este conjunto ha hecho tambalear las estructuras del grupo, al meterse entre los cuatro primeros y dejar fuera a muchos de los que partían con la vitola de favoritos. Ahora, depende de sí mismo para seguir haciendo historia. La Cultural B parece haber encontrado la fórmula de demostrar el potencial que realmente tiene. Los últimos resultados así parecen atestiguarlo y dan una absoluta credibilidad a estos jóvenes jugadores denostados no hace muchas fechas. Superados con éxito los últimos compromisos en su feudo han permitido a este equipo situarse en el undécimo puesto de la tabla, aunque el Promesas Ponferrada pondrá a prueba el próximo sábado lo conseguido en esta segunda vuelta. La Hullera no acaba de encontrar el rumbo en esta segunda parte de la temporada, y sigue su cuesta abajo. La importancia de las bajas que arrastra y el número de ellas en una plantilla tan corta están pasando factura sea cual sea la entidad del adversario. Los últimos resultados ante equipos de la zona baja confirman el mal momento por el que está atravesando el club de Ciñera. La solución pasa por recuperar efectivos para conseguir cuanto antes una victoria reparadora que vuelva a dar confianza a una plantilla que se desmorona por momentos ante la falta de buenos resultados. El Atlético Bembibre continúa con su devenir de derrota tras derrota, hasta el punto de ser el único equipo leonés que no conoce la victoria en este 2003. La ansiedad de conseguir triunfos está trayendo por el camino de la amargura al cuadro berciano. Sumar tres puntos de una tacada será fundamental para que el conjunto rojiblanco levante el vuelo. Todo lo demás será aumentar el estado de necesidad, algo que a la larga pasa factura.