El húngaro hizo tablas con Kramnik y se aseguró el título
Leko corroboró su dominio en Linares
El húngaro Peter Leko, quinto del mundo, se proclamó ayer domingo campeón del Torneo de Linares al hacer tablas con el ruso Vladimir Kramnik, segundo del escalafón, en la última partida. Leko, de 23 años, tenía suficiente con el empate para ser campeón, mientras que Kramnik necesitaba ganar, ya que los desempates favorecían al húngaro, que había ganado más partidas. La fase de apertura, una defensa siciliana, se jugó con mucha rapidez en una línea ya preparada en el laboratorio. Leko ganó un peón, después de un cambio de piezas menores, que fue rápidamente recuperado por Kramnik. En la fase final del juego, abierta y compleja, la mayoría de analistas y grandes maestros daban ventaja casi decisiva al ruso, que tenía un peón pasado; pero Leko, al que se le debería dar el premio de la combatividad, luchó para conseguir el empate que le daba el triunfo, y lo consiguió. El indio Viswanathan Anand, tercero del escalafón, y el número uno, el ruso Gari Kasparov, empataron una partida que comenzó con una defensa siciliana, en la que sólo se jugaban la «honrilla». Mal resultado para el número uno, que ha quedado cuarto en la clasificación y no ha jugado con su habitual estilo que atemorizaba a los contrarios. En la última, y más larga, partida de la jornada, gran decepción para los seguidores de Vallejo que perdió, con blancas, con el campeón del mundo de la FIDE, Ruslan Ponomariov.