LIGA DE CAMPEONES
El Barça solventa su pase a cuartos a costa del Bayern Leverkusen
El Barça estará en los cuartos de final de la Liga de Campeones como primero de grupo tras imponerse en un soporífero partido al Bayer Leverkusen por 2-0. Los azulgrana volvieron a mostrar su peor cara.

El barcelonista Xavi se zafa de su marcador Jean Simeak
El Barça está espeso y demasiado relajado. La llegada de Antic hizo saltar una pequeña brizna de esperanza. Con el yugoslavo, el cuadro azulgrana encadenó una buena racha de resultados acompañados de una efectividad contundente en todas sus acciones. Esa imagen de radiante felicidad se ha convertido ahora en una terrible parsimonia. Lesiones, bajas formas, pero, sobre todo, una insulsa lentitud en el desplazamiento del balón convirtieron en soporífero el duelo ante un diezmado Leverkusen en una triste repetición del último partido en el Camp Nou ante el Valladolid. El rival era el adecuado. El conjunto alemán era una perita en dulce y además situaba en el once inicial a los habituales suplentes. Antic repetía equipo con la única entrada de Andersson, tras meses y medio sin ser titular por sus problemas físicos, por Sorín. El Camp Nou esperaba ser seducido por su equipo. Una espera que se hizo eterna. El Barça saltó inexplicablemente dormido. Quizá dominado por la hipotética facilidad del duelo, pisó el césped a escasa velocidad. El balón circulaba sin criterio y la defensa estaba dormida. El Leverkusen, que se asemejaba más a un equipo de amigos que al subcampeón de la última edición, desperdició dos clarísimas ocasiones para dar el susto. La primera la resolvió Andersson cuando Bonano ya estaba batido tras un remate de Berbatov. La segunda la erró el mismo jugador cuando se plantó cara a cara ante el portero argentino. Cuando los murmullos empezaban a advertirse en el feudo azulgrana, Overmars agarró un pase por la banda y lo convirtió en un brillante centro que Saviola se encargó de materializar. El Barça aprovechaba la velocidad de su particular correcaminos para adelantarse injustamente. El Leverkusen decidió cambiar la estrategia tras la lesión de Babic. De tres centrales a una línea de cuatro. De nada le sirvió. El Barça, con lo mínimo, sentenció.