Diario de León

15 años de trabajo en un centímetro

Manuel Martínez, leonés de 28 años y discípulo de Carlos Burón, se convirtió ayer en Birmingham en el primer atleta español campeón del mundo en pista cubierta al cabo de una portentosa exhibición en la final de lanzamiento de peso que incluyó

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Fernando Miñana - BIRMINGHAM.
León

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Un grito desgarrador resonó en el National Indoor Arena de Birmingham. Un español mastodóntico, con el pelo totalmente rasurado, giraba sobre sí mismo, dando pisotones contra el suelo, mientras se le disparaba el dedo índice. Manolo Martínez se acababa de autoproclamar como el número uno mundial después de lanzar el peso a 21,24 metros de distancia, desbancando por un centímetro al líder provisional, el estadounidense John Godina, que ya no pudo recuperar su puesto de privilegio. Este atleta de 28 años de edad, un pionero del deporte español, acababa de tumbar una de las últimas puertas que le quedaban por rebasar al atletismo español: una medalla de oro en un Mundial en pista cubierta. El hombre que abrió el sendero para otros lanzadores, como el discóbolo Mario Pestano, acababa de hacer historia. Su tiro de 21,24 metros, a dos centímetros del récord nacional, vuelve a hacer historia para el deporte español de elite. Efectos de una gastroenteritis Manolo Martínez, por primera vez en los últimos años, llegaba a hurtadillas a Birmingham. Una gastroenteritis le había debilitado de tal forma -perdió 15 kilos- que hasta la semana pasada no logró una marca digna (20,82). Ese registro insinuaba que iba en ascenso, pero, pese a todo, se quedaba fuera de las quinielas. Gente como Godina, el ucraniano Yuriy Bilonog (bronce con 21,13) o el finlandés Arsi Harju convertían esta especialidad en una de las pocas que no estaba marcada por las ausencias. El segundo plano benefició a Manolo Martínez. El leonés había sucumbido varias veces a la presión. La última, sin ir más lejos, en el pasado Europeo al aire libre, en Múnich, donde no pudo pasar del quinto puesto. En Birmingham, en cambio, no tenía nada que perder y entonces su brazo pudo desplegarse sin temor. Este hecho permitió al discípulo de Carlos Burón rubricar un concurso sobresaliente. Todos sus lanzamientos estuvieron por encima de 20,70 y cuatro de ellos rebasaron los 21 metros. El último, el de la gloria, recompensaba todas la decepciones de su vida. Un solo centímetro dio el título y un premio de 40.000 dólares al capitán de la selección española, que arrebató el primer puesto a John Godina justo en la última ronda, al lanzar 21,24 metros. El estadounidense, que aún tenía la última palabra, no aguantó la presión del lance y no pasó de 20,66 en su último tiro. Una serie espectacular La serie de Manuel Martínez fue, sin lugar a dudas, la mejor y más consistente de su vida. Empezó con 20,73 y continuó con 21,14, 21,07, 21,01 y 20,70 hasta rematar su actuación con ese lanzamiento de 21,24 metros que, sin ser récord de España (lo tiene en 21,26) pasará a la historia como la marca que alumbró al primer campeón mundial español bajo techo. John Godina había empezado con dos nulos pero en cuanto acabó de ajustar el tiro se descolgó, en el tercero, con 21,23, con el que desplazaba a Manuel Martínez al segundo puesto. El agónico postrer esfuerzo del español le dio la medalla de oro en una competición en la que el leonés demostró ser el mejor desde el primer turno de lanzamientos. Precisamente sus 21,14 metros del primer intento abrieron su espectacular camino hacia un oro que estrena los metales de España en este mundial de Birmingham. Y es que Manuel Martínez, un año después, también se vistió de oro.

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