SEGUNDA DIVISIÓN B
Los segundos cuarenta y cinco minutos se caracterizaron por la presencia ofensiva de la Cultural. El entrenador del equipo leonés, Álvarez Tomé, dio más peso al equipo en ataque. Dejó en la caseta a Mario y dio entrada a Redondo. El madrileño se peleó con la defensa local, pero sin encontrar huecos por dónde penetrar para hacer su juego de cara a la meta local. Tampoco gozó de excesivas ocasiones de gol para demostrar su interesante condición anotadora a lo largo de la segunda parte. La Cultural se volcó sobre la portería de Vilches, pero sin inteligencia. Corazón y más corazón, que nunca sirvió para batir al cancerbero local. Irazusta, ovacionado Álvarez Tomé se jugó el todo por el todo dando entrada en el campo a Joseba Irazusta. La afición local no ha olvidado todavía los goles que el pelirrojo dio a su equipo durante su periplo por tierras asturianas. Le tributó una calurosa ovación nada más entrar en la cancha. Sin embargo, la Cultural careció de empuje y de formas, hasta que los avilesinos sentenciaron con el segundo gol, obra de nuevo de Lobera. A partir del segundo tanto, la Cultural se vio sumido en milo carencias. Entró en la fase más pobre de su juego. Careció de pegada y de amor propio. Incluso el Real Avilés, si el propio Lobera hubiera estado más afortunado hubiese batido en más oportunidades a Rubio. La Cultural sigue sumida en un profundo bache.