El gallego se benefició del vuelco sufrido por Garrido, cuando iba líder
Castrillón vence en el Rally del Bierzo con Toño Garrido fuera de carrera
El Rallye del Bierzo no pudo tener un desenlace más emocionante. Todo hacía indicar que Garrido iba a repetir el triunfo del año pasado, pero una salida en el tercer tramo

Daniel Fernández Sanjuán circula por el segundo tramo, antes de que abandonara la competición
La décima edición del Rallye del Bierzo resultó tan espectacular y emocionante como cabía esperar. Tuvo de todo, buenos vehículos, mucha presencia de aficionados en los márgenes del asfalto, unos cuantos percances que, por fortuna, se resolvieron sin tener que lamentar daños de gravedad y también incertidumbre para conocer el nombre del ganador que no pudo hacerse oficial hasta la conclusión del tramo espectáculo del Toralín en Ponferrada. La cosa, con todo, empezó mal porque se tuvo que suspender el primer tramo después de que el coche doble cero, que precisamente recorre cada tramo antes de la competición para asegurarse de que todo está en orden, se llevó por delante a dos chicas encargadas de realizar funciones para la organización. Ambas fueron evacuadas en ambulancia hacia el Hospital del Bierzo, aunque por fortuna su estado no reviste gravedad. Sin embargo, ese incidente provocó que la organización, de acuerdo con los comisarios de carrera, optara por anular el tramo de Parandones a Toral de los Vados. Por tanto, los participantes se dirigieron hacia la localidad de Sobrado para inciar la competición. Esta vez no hubo contratiempos y ya se pudo comprobar desde el principio que Antonio Garrido iba decidido a repetir la victoria del año pasado. El del Team Gran Hotel de Lugo estaba metiéndoles unos cuantos segundos a sus más inmediatos perseguidores, Germán Castrillón y Javier Arias. Sin embargo, cuando se disputaba la primera pasada por el tercer tramo del Rallye, el que iba desde Valtuille hasta Villafranca, Garrido apuró en exceso en una curva de derechas y el coche «culeó» lo bastante como para arrastrar a Toño y Cristina hacia el barranco. Por fortuna, el único verdaderamente lastimado fue el Mitsubishi. A partir de aquí la carrera varió su guión inicialmente previsto. Germán Castrillón, que estaba luchando duro con Garrido por la primera posición, pasó a convertirse en líder con la única amenaza real de un Javier Arias que seguía tratando de cogerle el tranquillo a su Córdoba WRC. Cuando el de Toral de Merayo estaba haciendo sus mejores tiempos se le acababa el Rallye. Le fue limando segundos a Castrillón. La última pasada por el tramo largo la hicieron ambos con el cuchillo entre los dientes. Arias bajó nada menos que dieciséis segundos con respecto a la primera pasada, pero Germán también mejoró y dejó en anécdota la progresión de su rival y sin embargo amigo. El tramo espectáculo sí puntuó, pero los comisarios les dieron a todos los pilotos 56 segundos y ya no variaron las cosas. No podía ser de otra manera.