Moi y Abel Bernárdez serán los únicos ausentes en una prueba ya histórica
Cincuenta años y muchos viejos conocidos
El circuito bañezano de La Salgada, aparte de la lucha que va a acoger entre los llamados favoritos al cetro nacional que por el momento ostentan el catalán Javier García Vico en la categoría Open y Jonatan Barragán en el octavo de litro, servirá también para que algunos ilustres y ya veteranos del certamen nacional acudan nuevamente a un trazado en el que el pilotaje será determinante, aparte de la montura. También será un año en el que no se vean en la línea de salida a dos de los hermanos Bernárdez, Moi y Abel. Especialmente para el primero, La Salgada ha sido durante muchos años un circuito más que propicio para sus intereses. Precisamente el año pasado Moi no pudo subirse como lo había hecho en los últimos años al podio, algo que sí hizo su hermano Abel, también ausente en la presente edición del nacional de motocross. Será pues una edición esta en la que no estén algunos pilotos que en los últimos años han ocupado puestos de privilegio, aunque sí lo harán otros como el propio García Vico que tras los problemas del pasado año intentará resarcirse en la presente edición con un triunfo que le permita abrir brecha en la clasificación general de la categoría Open respecto a otros pilotos que vienen pisando fuerte. También en el octavo de litro la lucha se presenta reñida entre los dos firmes candidatos a hacerse con el cetro nacional al final de la temporada, el madrileño Jonatan Barragán y el andaluz Antonio Paricio, piloto que ya sabe lo que es imponerse en el trazado bañezano. Todo ante la mirada de más de cinco mil aficionados.