La Cultural consigue ganar al fin (3-0) tras nueve partidos en blanco
La Cultural despertó de su largo letargo de ocho jornadas sin conocer la victoria frente al colista y descendido a Tercera División, el Ribadesella. Demasiado fácil sumar los tres puntos en juego. Más cuando el árbitro del partido dejó a los as
La Cultural mantuvo sin inconvenientes la cuarta plaza del grupo I de la Segunda División B. Tampoco se los buscó el Ribadesella, el equipo más blando que se ha visto desde hace mucho tiempo en el estadio Antonio Amilivia. Desde el minuto tres de partido, la Cultural sentenció el compromiso deportivo. Se trató simplemente de un entrenamiento con poco público. Ángel Luis puso el primero de la tarde en una acción bien llevada desde la derecha, que remató a placer Ángel Luis a la red. El conjunto local careció de rival a lo largo de todo el partido, pero más en los primeros minutos, en los que Raúl Ibáñez marró dos ocasiones clarísimas solo delante del guardameta visitante Ramón. Rubén Vega, mediado el primer período, puso el segundo gol para la Cultural. El partido ya estaba roto por completo. El bloque preparado por Álvarez Tomé se limitó a llevar el control en el centro del campo. Se impuso a una estrategia asturiana fuera de sitio en todo momento. La Cultural, con las líneas bien definidas, se impuso continuamente a su rival en el centro de la cancha. Los visitantes nunca sorprendieron al entramado de los dirigidos en la parte técnica por Álvarez Tomé. Con el partido definido por completo, el árbitro señaló un penalti sobre César Villafañe demasiado riguroso. La grada pidió que el lanzamiento de la pena máxima la ejecutara Casquero, con el fin de tributar el mejor homenaje al pequeño, pero gran jugador asturiano, que perdió a su padre en accidente de tráfico. Antes de iniciarse el encuentro, se guardó un minuto de silencio en nombre del padre de Iván Casquero. Sin embargo, el correspondiente penalti lo convirtió en gol Suárez, por el centro de la portería, sin que el portero visitante acertara a adivinar el disparo del central. Con tres a cero a favor y muchos minutos por delante se preveía una goleada de escándalo. Con más de un tiempo de juego se vaticinaba lo peor para el cuadro asturiano. Para que la previsible fiesta goleadora de la Cultural no tuviera ningún contratiempo, el colegiado expulsó del rectángulo de juego a Miguel, sin que su acción fuera merecedora de tal sanción. El propio futbolista quedó sorprendido con la decisión del colegiado de la contienda. Incluso la parroquia leonesa no entendió al trencilla y despidió al jugador visitante con una cerrada ovación. El equipo asturiano se defendió El equipo visitante, en lugar de irse abajo por la claridad que señalaba el marcador y con un hombre menos sobre el césped de juego, se creció por momentos y tuvo opciones de acortar distancias, si no llega a ser por el guardameta Rubio, que impidió que el balón traspasara su portería a sendos disparos de Iván, el jugador más bullicioso de los visitantes, que a punto estuvo de sorprender al cancerbero madrileño desde el córner, aunque en última instancia el meta culturalista salvó que el balón se incrustara en sus propias mallas. Los minutos pasaron sin que la Cultural lograra engarzar jugadas enlazadas, a pesar de que los componentes del Ribadesella dieron todas las facilidades que se pueden ofrecer en un encuentro de fútbol para situar el marcador super hinchado de goles. La Cultural, pese a llevar el control del juego en todo momento, no acertó a sacar el partido de la más inmensa mediocridad. Lo mejor sin duda de la segunda parte fueron las constantes internadas por la banda derecha de Pablo, premiadas por los aficionados con ovaciones estruendosas. El de Mansilla de las Mulas fue el único que quiso salirse de la más mera mediocridad en el que se había transformado el partido.El entrenador de la Cultural, Álvarez Tomé, incidió una y mil veces desde el banquillo para sacar de la monotonía el encuentro. Pidió intensidad entre los jugadores que deben dar calidad y marcar la diferencia sobre el cuidado césped del Amilivia.Joseba Irazusta marcó el cuarto gol del partido, pero su alegría en el festejo se la cortó de raíz el línea, que decidió anular el tanto por fuera de juego. El vasco llevó un bajonazo, después de la soberbia bota que metió.A partir de entonces, las mejores palmas se las llevó Iván Casquero cuando fue sustituido por Ivo. Los asistentes al partido en pie despidieron al defensa asturiano, que dedicó la victoria del choque a su padre, fallecido el accidente de tráfico el pasado viernes.Los últimos momentos del compromiso deportivo se caracterizaron por las quejas del público sobre el juego desarrollado por los culturalistas. Algunos aficionados, ante el espectáculo que estaban contemplando, decidieron abandonar el terreno de juego cuando todavía restaban veinte minutos para la conclusión del encuentro. La versión de fútbol negro que observaban acabó por echarles del Municipal.Quedan dos encuentros por delante para decidir si la Cultural estará o no en la liguilla de ascenso. Todo hace presumir que así será. Al menos por presupuesto y coste de los medios empleados. Demasiado dinero en el camino.