OPINIÓN Alex Santos
Cuatro años sin llevar nada a la boca
El Barcelona cerrará el 22 de junio una nueva temporada sin ningún título que llevarse a sus vitrinas, el último de los cuales fue la Liga que ganó hace cuatro temporadas, mañana hará cuatro años. Dos días después de celebrar el undécimo aniversario de la Copa de Europa de Wembley (1992), el conjunto barcelonista pasará en silencio por otra fecha que también empieza a ser lejana, la del 22 de mayo de 1999, cuando los Hesp, Reiziger, Abelardo, Frank de Boer, Sergi, Luis Enrique, Guardiola, Cocu, Figo, Rivaldo y Kluivert celebraban en Mendizorroza la segunda Liga consecutiva con Louis van Gaal. Fue el último éxito del Barça. Desde entonces, una travesía por el desierto, con algunas sonrisas entre muchas decepciones. Desde entonces, cinco presidentes (Núñez, Gaspart, Reyna, Trayter y el que surgirá el día 15 de junio, que verá el 22 desde el palco el partido contra el Celta). También cuatro entrenadores (Van Gaal, en dos ocasiones, Serra Ferrer, Rexach y Antic) y miles de millones en fichajes. Una mirada atrás se topa con una de las mejores delanteras que jamás ha tenido el Barcelona (Rivaldo-Kluivert-Figo), de la cual sólo queda un integrante (Patrick Kluivert), y que al año siguiente, el último de José Luis Núñez y Louis van Gaal, fue incapaz de ganar ni un solo título. Los éxitos más importantes de entonces fueron la semifinal de la Liga de Campeones, que perdió contra el Valencia, el subcampeonato en la Liga y las semifinales de la Copa del Rey. En aquella temporada (1999-2000), el Barcelona invirtió unos 30 millones de euros en la contratación de Dani García, Simao Sabrosa, Jari Litmanen y Fredéric Dehú (estos dos últimos llegaron con la carta de libertad). La siguiente campaña, la 2000-01, el Barca perdió a Luis Figo (fichó por el Real Madrid), entró en la presidencia Joan Gaspart y empezó una de las crisis deportivas y sociales más importantes que ha sacudido a la entidad en su reciente historia. Después de dos años y medio, el club se encuentra en una difícil situación económica. Además, la directiva dimitió en pleno y el equipo no tiene nada claro su futuro en europa. En la primera temporada de Gaspart, el Barcelona invirtió 85 millones de euros en la contratación de Gerard, Overmars, Petit, Alfonso, Dutruel y De la Peña (los dos últimos con la carta de libertad). La mayor inversión nunca realizada dejó al Barçaa eliminado de la Liga de Campeones en la primera liguilla, cayó en la semifinal de la Copa del Rey (Zaragoza), en las semifinales de la UEFA (Liverpool) y cuarto en la Liga, en cuyo campeonato quedó en la retina el gol de Rivaldo contra el Valencia que daba al Barca la clasificación para la siguiente Copa de Europa. En la temporada 2001-02, el Barcelona volvió a realizar una importante inversión, aunque en este caso, el perfil de jugador que se buscó tuvo más en consideración la juventud que otro parámetros. Así, con Carles Rexach como nuevo técnico (había sustituido al destituido Serra Ferrer a finales de la anterior campaña), el Barca invirtió 92 millones de euros en Rochemback, Geovanni, Christanval, Andersson, Saviola, Coco y Bonano (con la carta de libertad). El resultado volvió a ser una temporada en blanco, la tercera. Lo mejor de ella fue la semifinal de la Liga de Campeones (cayó contra el Real Madrid), y el nuevo cuarto puesto en la Liga, que le garantizaba jugar la siguiente fase de clasificación par la Liga de Campeones. El Depor le eliminó en los dieciseisavos de la Copa del Rey. Gaspart iniciaba su tercera año en la temporada 2002-03, que a la postre sería la última, con un golpe de efecto desaconsejado por todos sus directivos y asesores, como fue la contratación de Louis van Gaal. Con el holandés en el banquillo, el Barcelona no le concedió las peticiones que solicitó para reforzar el equipo, aunque sí que se plegó a uno de sus deseos: liquidar a Rivaldo, quien dejó el Barca con la carta de libertad después de haber tenido la entidad catalana una oferta de 8.000 millones de pesetas dos temporadas atrás del Lazio, según reconoció hace unos días Josep Maria Minguella, ex representante del brasileño. Gaspart trajo a Riquelme, contra la idea de Van Gaal, fichó a Enke y consiguió las cesiones de Mendieta y Sorín. La inversión, 20 millones de euros, insuficiente tras ver como cayó en cuarto de final de la Liga de Campeones (Juventus), en los treintaidosavos de la Copa del Rey (Novelda). El Barca perdió a Van Gaal, fichó a Radomir Antic, vio desaparecer a toda la junta, en beneficio de una gestora, y en los últimos cuatro partidos de Liga (décimo), sigue sin conocer su futuro europeo. Este futuro caerá en manos de la nueva directiva que surgirá el día 15 de junio, y en la agenda tiene urgencias: solventar las pérdidas de 55 millones de euros esta temporada, hecho reconocido por la junta saliente, y renovar la plantilla.