CICLISMO
El Galibier puede dictar sentencia en la Dauphiné Liberé, que hoy tiene un día clave
La Dauphiné Liberé se va a meter, durante dos días, de lleno en los Alpes. Bajo un calor sofocante que se refleja en el rostro y en los cuerpos de los ciclistas, que pierden líquidos y fuerza a medida que pasan los días, la carrera entra en su fase decisiva. Con una general en la que Lance Armstrong parece inamovible, la sexta etapa, que se disputará mañana entre Challes-les-Eaux y Briançon, con 153 kilómetros de recorrido, tiene dos puertos habituales en el Tour de Francia, el Télégraphe y el Galibier. Una jornada muy dura en la que puede pasar cualquier cosa, sobre todo si sigue este tiempo, que junto al paso de los días y el ritmo al que se va está minando las fuerzas de los participantes. Iban Mayo, que atacó tres veces en el último puerto de la etapa, no está resignado. Su carácter se lo impide, pero después de estar pegado a Lance Armstrong decía en la meta: «Le he atacado dos veces, pero me coge, se me pone a rueda y ya me dirás qué hago. No se puede hacer nada de nada».