El Málaga aparta al Sevilla de la Uefa con ungol postrero (3-2)
Darío Silva, con dos goles, decantó el pulso del lado local en un choque muy abierto

Roteta y Antoñito pugnan por un balón en un momento del partido disputado ayer en La Rosaleda
Un gol de penalti anotado por el uruguayo Darío Silva a dos minutos del final propició la victoria del Málaga ante el Sevilla y echó por tierra todas las aspiraciones del conjunto hispalense de disputar la Copa de la UEFA la próxima temporada. En los primeros 45 minutos el Sevilla jugó muy motivado. No en vano, dependía de sí mismo para prolongar hasta la última jornada las posibilidades de participar en Europa el curso venidero. El Málaga presentaba un equipo con muchas bajas y casi no se jugaba nada, la rivalidad en juego y la profesionalidad de los jugadores permitieron que se viera un primer tiempo interesante. El Málaga se mostró superior en esta fase del partido, si bien a raíz de la expulsión del meta local Contreras el equipo sevillista presionó mucho más. El Málaga marcó su primer su gol en el minuto 17 tras una jugada de contragolpe en la que Musampa entregó el balón a Ignata, quien avanzó y, cerca del banderín de córner derecho, centró hacia Darío Silva, que empalmó un gran disparo sobre la marcha. El gol del empate se produjo en el minuto 34 como consecuencia de un penalti por derribo del meta Contreras a Reyes. Este mismo se encargó de ejecutar la máxima pena y de establecer un empate que hacía justicia a los méritos de ambos equipos. Cambio de cara Tras la reanudación, el Sevilla parecía tener el encuentro más a su favor. En el minuto 60, los visitantes lograron adelantarse (1-2), merced a un gol de Javi Navarro de cabeza. Pero, el Sevilla no supo aprovechar su ventaja y permitió que el Málaga acortase distancias (m.77), merced a una jugada del recién incorporado Canabal, que aprovechó un buen servicio de su compañero Darío Silva. El Málaga no cejó en su empeño de obtener un mejor resultado y su afán y generosa entrega fueron recompensados. Darío Silva se adueñó del esférico en el centro del campo. Avanzó hasta el área rival y allí sufrió el derribo de Pablo Alfaro, que fue sancionado con penalti. El propio Darío Silva transformó la pena máxima, lo que dio a su equipo la victoria final (3-2) y la puntilla al Sevilla.