La justicia francesa embarga a BAR los coches de Villeneuve y Button
Los monoplazas de la escudería BAR de Fórmula 1 fueron encerrados en un camión de la escudería británica, embargados judicialmente ayer en el circuito de Nevers/Magny Cours, a la espera hoy de una decisión del Tribunal de Nevers. Jacques Villeneuve y Jenson Button tendrán que esperar el veredicto del Tribunal para saber si podrán participar en el Gran Premio de Francia, décima prueba del Mundial el próximo fin de semana. Un oficial de justicia, acompañado de un comisario y fuerzas policiales, actuando por comisión rogatoria del Tribunal de Nevers, llegaron por la tarde para poner bajo embargo a los BAR-Honda. Esa acción forma parte de una demanda judicial llevada a cabo en Mónaco, a finales de mayo, como consecuencia de una denuncia de la sociedad de producción monegasca PPGI (Parternship Production Group International) por una comisión, de una cantidad estimada en 3 millones de dólares, no pagada por la escudería británica. PPGI logró la participación de un financista canadiense Télé Globe para la escudería BAR-Honda, que tenía que entregar 50 millones de dólares a la escudería. PPGI estima que tenía que cobrar una comisión por esa gestión. Embargo ignorado En Mónaco, David Richards, patrón de BAR, ignoró el embargo que tenía que producirse luego del Gran Premio, y envió sus monoplazas de vuelta a Gran Bretaña. Richards estaba ausente en Magny-Cours y tras largas discusiones se produjeron entre el oficial de justicia, el comisario encargado de la gestión y Pasquale Lattuanedu, asistente de Bernie Ecclestone, antes de que la justicia ingresara en los boxes de la escudería para proceder a un inventario. Posteriormente los monoplazas fueron colocados en el camión, que fue precintado por el oficial de justicia. Hoy se conocerá la respuesta final, de cara a lo que tenga que llegar a lo largo del fin de semana.