Knaven se hace con la victoria en una etapa carente de relevancia
El holandés inauguró el casillero de triunfos de su país en un día sin cambios en la general

Servais Knaven celebra la victoria final en la llegada a Burdeos
El holandés Servais Knaven, un veterano de 32 años, que lleva en el mundo profesional desde 1993, estuvo siete años en el equipo TVM, le daba la segunda victoria al equipo belga Quick Step en este Tour de Francia y salva, de momento, a un ciclismo que está a la baja. Holanda, uno de los países con más tradición ciclista del mundo, se estrenaba en este Tour, mientras que países como Bélgica o Suiza siguen sin conseguir un triunfo. Están apareciendo, además de americanos y españoles, kazajos, daneses, alemanes e italianos. La llamada mundialización del ciclismo traerá más nombres en el futuro de lugares sin una gran tradición ciclista. Siempre se ha dicho que el deporte, el ciclismo, se mueve por épocas, por generaciones que terminan por marcar determinados años, pero en el Tour, los países que hemos citado antes están a la baja. En Burdeos, tierra de llegadas masivas, triunfó en esta ocasión un corredor que aprovechaba una de esas escapadas que tanto le gusta dejar a Lance Armstrong y que cada vez se forman antes. Desde la salida ya hay gente pensando en ellas y al líder le vienen estupendamente. Knaven no mantenía la tradición de las llegadas masivas, pero sí la de los ganadores holandeses en este ciudad. El ganador de la París-Roubaix en 2001, que es un especialista de clásicas y que corre en un equipo que mima ese tipo de pruebas, sucedía a compatriotas como Bert Oosterbosch, Jan Raas o Van Poppel, aunque realmente quienes tienen el récord son los belgas, que de verdad hicieron de Burdeos su segunda casa. De 79 llegadas que ha tenido el Tour de Francia en Burdeos, en trece ocasiones han ganado en sus calles corredores holandeses, contando la de Knaven. En cualquier caso, Knaven valoró mucho más el triunfo que logró en la París-Roubaix: «Aquello fue diferente, el triunfo de todo el equipo. Aquí he ganado gracias a mi esfuerzo personal. La París-Roubaix es muy importante para mí, como la Copa del Mundo, pero mi sueño en el ciclismo es ganar un mundial». No tenía dudas de que la escapada iba a llegar a la meta: «Cuando conseguimos una diferencia de dieciséis minutos sabíamos que no nos cogerían, a pesar del trabajo de los equipos con sprinters». Y es que una fuga que coge tanto tiempo no hay luego forma de poder tumbarla. Como las fuerzas están ya muy justas no hay equipos que puedan tener la carrera amarrada desde el comienzo. Prefieren jugársela en esa ruleta de la fortuna de las escapadas en un terreno llano, entre rotondas, el lugar ideal para lo rodadores. En el palmarés de Servais Knaven, que mide 1,78 y pesa 68 kilos, no abundan los triunfos de prestigio. Hay sólo dos, la París-Roubaix y la etapa del Tour. Pocos, pero muy escogidos. Ausencia de sorpresas No se puede decir que en la jornada hubiese ninguna sorpresa. La victoria de Servais Knaven entra de lleno en la lotería a la que están jugando muchas formaciones que no han ganado nada en el Tour metiendo corredores en este tipo de etapas. Saben que les van a dejar marcharse y siempre pueden optar al triunfo final. Lo que sí se nota es la necesidad que tienen muchos equipos de estrenar su palmarés en el Tour. GENERAL TIEMPO 1. Lance Armstrong en 74h40:28 2. Jan Ullrich a 01:07 3. Alexandre Vinokourov a 02:45 4. Haimar Zubeldia a 05:16 5. Iban Mayo a 05:25 6. Tyler Hamilton a 06:35 7. Ivan Basso a 08:08 8. Christophe Moreau a 11:12 9. Francisco Mancebo a 16:05 10. Carlos Sastre a 16:12 ETAPA TIEMPO 1. Servais Knaven en 3h54:23 2. Paolo Bossoni a 00:17 3. Christophe Mengin m.t. 4. Leon Van Bon m.t. 5. Salvatore Commesso m.t. 6. Vicente Garcia Acosta m.t. 7. Peter Lüttenberger m.t. 8. Médéric Clain m.t. 9. Bram De Groot m.t. 10. Iván Parra a 01:55