«Chicos, empezamos de cero»
Ángel Jareño programa seis horas de trabajo diario para la plantilla y establece una sesión de fundamentos en la que cada jugador recibirá la formación de forma personalizada
El nuevo entrenador de Baloncesto León, Ángel Jareño, está dispuesto a marchar su propio estilo en el equipo totalmente. Lejos de las fórmulas convencionales de los técnicos de trabajar en los aspectos generales de equipo, Jareño está dispuesto a analizar cada caso. El trabajo este año será duro. Jareño ha planificado seis horas diarias de actividad, en las que existe una novedad relevante como es la inclusión de una sesión matinal de fundamentos de baloncesto en la que el entrenador trabajará de forma personalizada para mejorar a cada efectivo en aquellos aspectos en los que presente alguna carencia. La metología de Jareño se aleja de las fórmulas habituales en los entrenadores de categorías de élite y especialmente en la mayoría de técnicos que han pasado en los últimos años por el banquillo de Baloncesto León. En este caso se trabajará muy duro y desde la base. No habrá muchos consabidos y los jugadores recibirán el impuso personalizado necesario para que puedan aprovechar al máximo sus posibilidades. El calendario fijado de forma general para la temporada establece una primera sesión física en el gimnasio que arrancará hacia las nueve de la mañana y que se prolongará durante casi dos horas. A continuación llegará esa sesión táctica en la que se otorgará gran importancia al trabajo individualizado con cada jugador. La tarde, con otras dos horas en el Pabellón de Deportes, se centrará en el conjunto con ejercicios y práctica real del deporte para apurar las tácticas y la integración del juego de los diferentes efectivos. Pero Jareño anuncia que éste no es sólo el programa de la pretemporada, sino que por su cabeza pasa el mantener esa estructura a lo largo de la temporada, aunque siempre condicionado al momento real de cada semana. Los miércoles serán jornada de descanso, al igual que la tarde de los viernes, como día previo a los partidos, que, a priori, se jugarán en sábado, especialmente los de casa. El público que acude estos días al Palacio de Deportes para presenciar las primeras sesiones con balón del equipo ha podido comprobar que en Baloncesto León este año se entrena con rigor. Jareño reclama el máximo de concentración a toda la plantilla y, aunque habrá tiempo para todo, cuando toca trabajar se trabaja y de verdad. Desde el primer momento se había augurado que el carisma y la planificación de Jareño impondría mucho rigor en el club y los datos de estas jornadas de trabajo de pretemporada han dejado claro en el parqué del Palacio que este año se va a sudar y mucho en la plantilla leonesa.