OPINIÓN
Con renovados bríos
LA VICTORIA en Fuenlabrada ha renovado la moral de jugadores y aficionados, particularmente de los primeros que en definitiva son los que ganan, empatan o pierden. De lo que no cabe duda es que el triunfo va a hacer afrontar los dos próximos compromisos, en el Nuevo Antonio Amilivia ambos, con renovado brío. Y ambos son importantes. El primero apenas a cuatro días del partido jugado y ganado en Fuenlabrada, partido de vuelta de la inicial eliminatoria copera; el segundo contra el Compostela en la cuarta jornada liguera. Ante los palentinos parte la Cultural con la ventaja del empate, a un gol, logrado en el primer partido de la eliminatoria en el campo palentino. Ello supone que no solo la victoria por mínimo que sea el resultado, sino también el empate sin goles situará a la Cultural en la siguiente eliminatoria, en busca de salvar nuevas confrontaciones que puedan otorgar el emparejamiento con un club grande, como en anteriores temporadas fueron Deportivo de La Coruña y Atlético de Madrid, cubriendo así plenamente el objetivo perseguido en la Copa que, como tantas veces hemos comentado, es tener una jugosa taquilla que suponga una buena inyección económica en las siempre «anémicas» arcas culturalistas. Lugo espera la visita del Compostela venido a menos por mar de las dificultades económicas que impidieron ponerse al día con los jugadores, echando así por la borda, al mar de las ilusiones perdidas, el excelente trabajo realizado por su entrenador Luis Ángel Duque (no es preciso aclarar que es el actual entrenador de la Cultural). Partido que, ya cumplida la cuarta jornada, puede mostrar, en el consiguiente balance, como van discurriendo la competición para la Cultural. De momento las cosas marchan aceptablemente. Dos victorias a domicilio y un empate en campo propio, leve borrón en la limpia plana del equipo. De todas las formas sitúa a la Cultural entre los cuatro primeros de la tabla, en la que destaca el Real Madrid B que contabiliza por victorias los tres partidos jugados. Dos encuentros en apenas setenta y dos horas, que la Cultural afrontará con la inyección de moral proporcionada por el triunfo en Fuenlabrada. También con la ilusión renacida entre los aficionados, un tanto contrariados por el empate cedido al Zaragoza B. Un leve tropiezo que ha tenido el efecto positivo de avanzar doblemente (sabido es que quien tropieza y no cae, avanza dos pasos).