LIGA LEB
León cierra la pretemporada con un triunfo agónico y de reacción
El equipo de Ángel Jareño logró levantar cuatro puntos de desventaja en el último minuto

El banquillo de Baloncest León observa las evoluciones del partido en Pola de Laviana ayer tarde
El último encuentro de preparación de Baloncesto León en la pretemporada, y ante un rival directo como es el Calefacciones Farho Gijón de Moncho Fernández, finalizó con una apurada victoria de los de Ángel Jareño, que remontaron en el último minuto cuatro puntos de desventaja gracias a dos triples sensacionales. En el primer cuarto, el Baloncesto León centró su trabajo en una de las facetas que se han demostrado más problemáticas a lo largo de la pretemporada, el trabajo en las pinturas. Como resultado, los leoneses monopolizaron el juego interior y el rebote, mientras el equipo local anotaba casi únicamente a través del tiro exterior, donde Pacreu, Vallmajó y Panadero se mostraron muy acertados, también desde más allá de la línea de tres puntos. Urreizti, que se enfrentaba a su ex equipo, volcó el juego atacante leonés sobre sus pivots, y el partido se desarrollaba en una tónica de enorme igualdad, con ventajas mínimas para unos y otros. También quedó bastante evidente la necesidad de trabajar más las defensas, pues con unos ataques muy claros, Gijón por fuera y León por dentro, la anotación resultó sencilla y al final del primer periodo se llegó con un 23-22 para los asturianos. Juego racheado En el segundo parcial, el fichaje estrella de los asturianos, Tom Widemann, se hizo con las riendas y pasó a ocupar un papel preponderante. En lucha con Ugonna Onyenwe, el americano se convirtió en el referente de los locales, mientras Baloncesto León mostraba un juego racheado e irregular en la vertiente ofensiva, con momentos de gran inspiración en el juego colectivo y en el tiro y otros menos afortunados. Eso sí, en defensa los de Ángel González Jareño se aplicaron más, y el tiro exterior de los locales se encontró con muchos más problemas. El luminoso del pabellón de Pola, que no registró una gran entrada pese al aliciente de ver a dos equipos que se han de encontrar a lo largo de la temporada, siguió en una dinámica de enorme igualdad, con mínimas rentas y más de un empate. Y en empate a cuarenta puntos se llegó al último ataque, y sobre la bocina Panadero estampó un triple estratosférico que dejó las cosas al descanso en un 43-40 para los gijoneses. En el tercer cuarto, un Prickett fenomenal en defensa y el acierto en los tiros libres permitió adelantarse a los gijoneses, pero una descompensación arbitral a la hora de indicar una falta antideportiva en cada tablero, terminó con una técnica al banquillo, tiros libres y posesión para los leoneses que perdían 57-51 a falta de veinte segundos. Reacción La espléndida reacción de los de Jareño, que aprovecharon este final algo polémico para fulminar al contrario, puso el marcador de nuevo en un parejo 57-56, con todo por decidirse en el tramo final. Los leoneses pagaron, eso sí, un número demasiado alto de errores en el tiro exterior con esta desventaja, pues el Baloncesto León podría haber tomado rentas de cierta consideración si sus aleros hubiesen estado algo más finos. El cuarto y decisivo periodo fue un cierto correcalles hasta que restaban cuarenta segundos, donde las presiones defensivas superaron a los ataques, haciendo imposible el tiro exterior. A falta de 44 segundos el marcador estaba en 77-73 para los locales, y en ese momento Widemann se hizo con un rebote ofensivo bajo el aro que parecía la sentencia. Pero el americano marró una clara canasta, y a la contra, Martínez anotó un triple rápido que dejó el marcador con uno abajo para Farho Gijón, todo emoción en el pequeño pabellón de Pola de Laviana. Ataques finales Nuevo error asturiano en el ataque siguiente, donde de nuevo Tom Widemann asumió la responsabilidad, y valioso rebote para un Loren González muy motivado en los pocos minutos que jugó, tras confirmarse que se queda en el equipo. Pero los árbitros aún quisieron poner más picante al partido, y señalaron una técnica a Pepe Llorente que no supo aprovechar del todo el equipo asturiano, pues falló un tiro libre, dejando el marcador a un punto, 78-79. Tom Widemann se jugó el último balón y quedó claro que no era su noche, pues erró.