Plá de Beret corona a Joaquín Rodríguez rey de las cumbres
La Once-Eroski controló una carrera en la que el único ataque lo lanzó Aitor González

Joaquín Rodríguez le daba a la Once-Eroski su tercera victoria de etapa en la Vuelta a España e Isidro Nozal mantenía, por quinto día consecutivo, el jersey oro. Igor González de Galdeano se colocaba en segunda posición en la general, en detrimento de Manuel Beltrán. La etapa resultó redonda para los corredores de Manuel Saiz, que después de dos etapas en los Pirineos siguen mostrando una gran fortaleza, sobre todo Isidro Nozal, que volvió a realizar otra exhibición de fuerza, tirando de él mismo y de Igor González de Galdeano. Joaquín, que tiene 24 años de edad y cumple su cuarta temporada en la Once, se impuso en la meta de Plá de Beret por delante de Aitor Osa, que en opinión del ganador «es uno de los corredores más fuertes de la carrera. Me ha intentado dejar en dos ocasiones, pero sufriendo le he aguantado. Sabía que si llegábamos juntos era más rápido que él, pero no me he confiado». Aitor Osa, el corredor guipuzcoano del iBanesto, sigue negado con la fortuna esta temporada. Ya le faltó suerte con el compañero de viaje que escogió en la Flecha Valona, Igor Astarloa, en la que finalizó segundo, y tampoco le acompaño la fortuna ayer puesto que Joaquín Rodríguez es un ciclista rápido, que sacó partido de la táctica de su equipo. Nozal sigue líder Isidro Nozal cogió la cabeza del grupo principal, dio tres zapatazos, nunca mejor dicho puesto que calza un 46, y restableció el orden. No se sabe hasta cuando le puede durar el momento físico que tiene, pero está manteniendo a su equipo en momentos puntuales en un terreno donde Igor González de Galdeano sufre. En la subida final a Plá de Beret, el grupo de los mejores en esta Vuelta, los escaladores, no se movieron. Da la impresión de que Roberto Heras está agazapado, aguardando, esperando su momento, que debe de llegar ayer, en Envalira, en un final donde si se tiene un buen día se puede hacer diferencias. En Plá de Beret, el único de los que mejores en esta Vuelta que perdió tiempo fue Beltrán. Si los escaladores dejan pasar su última oportunidad en los Pirineos, le darán mucho oxígeno al conjunto de la Once-Eroski hasta la llegada a las etapas andaluzas. Roberto Heras comentó que «después de la escapada que se produjo sabía que no se iban a producir muchas diferencias en la meta. Las etapas de los Pirineos pasarán factura». De hecho, los escaladores no hicieron acto de presencia en la etapa que finalizó en Plá de Beret. Ha dado la impresión de que se estaban reservado para una ocasión más favorable, un terreno en el que un ataque pueda serles muy favorable.