El futuro de Salgado deja el partido en un apartado secundario
El Real Madrid se ocupa más de intentar no perder al lateral que de la visita del Partizan

Michel Salgado pasea en bicicleta en una concentración internacional
Las horas previas al desequilibrado partido de la tercera jornada de la Liga de Campeones que disputarán hoy el Real Madrid y el Partizán de Belgrado, en Chamartín, están marcadas por el futuro contractual de Míchel Salgado, hoy por hoy más cerca de Inglaterra, Raúl, a punto de prolongar su vínculo por el club blanco, Guti e incluso Roberto Carlos. El director deportivo del Real Madrid, Jorge Valdano, que termina contrato en septiembre próximo y tampoco tiene garantizada su continuidad, aseguró ayer que, «para bien o para mal», el club desea cerrar las negociaciones con Salgado, Raúl y Guti antes del próximo 30 de octubre. «Unas negociaciones van razonablemente bien y otras razonablemente mal», dijo. Valdano insistió en que el club hará «un esfuerzo máximo» e irá «al límite de sus posibilidades» para seguir contando con todos ellos, pero se curó en salud al matizar que en ningún caso se pueden romper los esquemas sin cometer agravios comparativos. El representante de Salgado, Ginés Carvajal, le respondió que el lateral gallego, a quien Raúl considera insustituible tanto en el Madrid como en la selección, también está dispuesto a ceder con tal de seguir en Concha Espina, pero que no hay que ponerse plazos. En la noche del lunes se celebró una cena entre las partes y, en este momento, el defensa pontevedrés, que termina contrato el próximo 30 de junio, parece más cerca del Manchester United o del Chelsea que del Real Madrid. Diferentes son los casos de Guti y Raúl, cuyos contratos no vencen hasta 2005. El delantero madrileño, también representado por Ginés Carvajal, dijo ayer que no le preocupan supuestas ofertas multimillonarias del extranjero y que su deseo es el de terminar la carrera en el Real Madrid. «Me quedan 14 ó 15 años de fútbol y seis al mejor nivel. No me seduce ir al extranjero», afirmó Raúl. La continuidad Guti, más abierto a escuchar ofertas, depende de lo que cuente Queiroz con él. Y más peliagudo es el caso de Roberto Carlos.