Oiarzábal entiende su récord como un curso natural plagado de suerte

El público desbordó todas las previsiones y mucha gente no pudo tener acceso a la conferencia
El montañero vitoriano Juan Oiarzábal pronunció ayer una conferencia en el centro cívico León Oeste en la que el público respondió de forma ejemplejar desbordando todas las previsiones. Oiarzábal, primer montañero del mundo que ha conseguido veinte ochomiles, destacó que «lo más importante es la calidad. Nunca he ascendido por rutas clásicas, pero en mis ascensiones me hubiese gustado ir por caminos más complejos, creativos, a pesar de lo cual estoy totalmente satisfecho con lo realizado durante dieciocho años». Una vez superados los catorce ochomiles, Juan Oiarzábal sólo tenía como objetivo volver al Everest. En el 2000, con el programa de Televisión Española «Al filo de lo imposible», no pudo ser, pero un año después su sueño se convirtió en realidad tras sufrir mucho y ascender sin oxígeno. Su desilusión fue llegar y encontrarse con treinta montañeros, cuando esperaba hacer cumbre en solitario. Para el montañero vasco su récord es una mera anécdota, «es un curso natural, me gusta subir montañas, y la suerte ha jugado un papel muy importante». Cuando afronta sus ascensiones, «no olvido, pero si aparco mis sentimientos. He dejado a cinco compañeros directos en el Himalaya y soy consciente de que yo también me puedo quedar», manifestó. Oiarzábal es una persona que cuando está más de un mes en su casa se siente incómodo, por lo que sus largas estancias lejos de la familia se pueden superar con la comprensión de una mujer que perdió a su anterior marido y un hermano en la montaña. Su ambición le depara un próximo año lleno de proyectos, pero consciente de sus limitaciones.