La cabeza de Zidane libra al Real Madrid de un tropezón (2-1)
El francés rompió a diez minutos para el final el empate de los golazos de Beckham y Parri
La cabeza de Zidane rescató a un gris Real Madrid a sólo diez minutos del final, cuando un notable Albacete ya soñaba con un empate que se había ganado a pulso en el renovado Chamartín. El francés resolvió la típica cita entre grande y humilde que se ha visto mil veces después de un prolongado parón por los compromisos internacionales. Los madrileños se presentaron distraídos y por momentos hasta abúlicos, y los manchegos metidísimos en el juego y con pinta de haber preparado a conciencia el partido. Queiroz, que de inicio dio descanso a Helguera y Ronaldo, tuvo que recurrir a todos ellos cuando le vio las orejas al lobo. Queiroz decidió que era un partido idóneo para hacer alguna rotación y apostó por Borja como compañero de Beckham en el medio centro y por Portillo en punta. Fue una sorpresa, toda vez que el técnico luso no ha confiado en ellos durante la temporada. Ambos pasaron desapercibidos e incluso el delantero fue abucheado cuando fue sustituido por Ronaldo. El Madrid fracasó por completo como equipo durante la primera mitad, aunque el Albacete apenas profundizó. El choque discurrió en plan pachanga, con muy poco reseñable, hasta que apareció Beckham. Casi de la nada, el inglés agarró un soberbio disparo desde fuera del área y la clavó por la escuadra. Lejos de hundirse, el rival se fue arriba y tuvo la fortuna de igualar casi a continuación. Fue otro golazo, fruto de una tremenda volea con la zurda de Parri. El empate era justo pero con la entrada de Ronaldo el Madrid ganó empuje y al final fue Zidane el que salvó al rematar de cabeza a la red.