La Deportiva obsequia a la afición con la mayor goleada de este año (4-0)
Gonzalo y Cascallar dinamitan un choque espeso que lleva a los bercianos al segundo puesto

El fútbol fue justo ayer con Jesús Panadero, porque el cordobés necesitaba anotar y lo hizo por fin
Le costó más trabajo a la Deportiva de lo que puede indicar el resultado final. La prueba es que los cuatro goles locales llegaron en los últimos veinte minutos y tres de ellos cuando el rival tenía un jugador menos sobre el terreno de juego. Bien es cierto que el primer tanto ya se estaba resistiendo en exceso porque los blanquiazules mejoraron en la segunda parte con la entrada en juego de dos hombres que revolucionaron el encuentro, como Gonzalo y Cascallar. Pero antes de eso, la Deportiva volvió a ser el mismo equipo de siempre en su campo, sin exceso de ideas, con escasez de oportunidades y con un fútbol que no refleja en absoluto su envidable situación clasificatoria. Ni siquiera el ya acostumbrado cambio de posición de Lanza, que deja la banda para tomar la batuta del equipo, suele servir para mejorar eso que anhela Tomé y con él toda la afición, la creación de juego que posibilite las llegadas al marco enemigo. Triste Compostela Bien es cierto, que este Compostela de ayer nada tiene que ver con el de años atrás, ni siquiera en la indumentaria. Ha sido un equipo del montón, de esos que llegan al Toralín con el único propósito de no encajar ningún gol y para ello Pichi Lucas no duda en «sacrificar» en el banquillo a los pocos jugadores de calidad de que dispone, como puedan ser Fidalgo y Rodri, habitualmente titulares. Al contrario, el técnico berciano optó por acumular defensas en su alineación, renunciando casi por completo a cualquier posibilidad ofensiva. Pese a ello, los gallegos llegaron más veces al portal de Rubio en el primer tiempo, de lo que lo hicieron los bercianos al de Carlos, lo cual ya indica bastante sobre el nivel de juego de los locales. Todo el arsenal ofensivo local se redujo a dos disparos de Larios, uno fuera y otro con el balón tropezando en el cuerpo de un defensa, tras fenomenal centro de Alejandro desde la derecha. El Compos tampoco es que hiciera demasiado, porque lo más peligroso fue un disparo muy lejano de Chico que no ofreció problema alguno a Rubio. Viendo que las cosas no funcionaban, Tomé mandó a calentar a todos sus jugadores de campo al inicio del segundo tiempo. Resultó providencial la entrada del canterano Gonzalo y del cambadés Cascallar, que parece rehabilitarse después de tan prolongada ausencia de las convocatorias. El caso es que nueve minutos después de entrar en juego, Panadero eleva la pelota sobre el meta Carlos y posibilita que Gonzalo pueda marcar a placer, ante el delirio de la grada. Gonzalo y Cascallar, decisivos El canterano se reivindicó ayer por partida doble, ya que nueve minutos más tarde de haber abierto el marcador, aprovechó una asistencia magistral de Cascallar para regatear al meta Carlos y marcar a placer. El Compos estaba roto y jugaba con uno menos por expulsión injusta de Fran Cainzos (la falta la había hecho Fernando), ante lo cual los bercianos jugaron a placer. Cerca del final, un balón largo lo «peina» Gonzalo para habilitar a Brasi, que entonces jugaba por banda izquierda, zafándose de su marcador y batiendo por bajo a Carlos de disparo cruzado. Con la grada todavía comentando la acción, el fútbol fue justo con Jesús Panadero y el cordobés hizo buena otra fenomenal asistencia de Juan Luis Cascallar, para llevar el cuarto al marcador. Al margen de la victoria y del segundo puesto de los locales, la mejor noticia puede ser la rehabilitación de Cascallar porque este equipo necesita de su innegable calidad.