Duque confiará en una defensa tradicional, con el regreso de los sancionados
Luis Ángel Duque, después de la bronca que echó a los jugadores el pasado domingo, tiene la intención de olvidar lo sucedido, aunque cada vez es más consciente de las limitaciones de su plantilla. Sin embargo, el técnico madrileño, con muchos años de fútbol a sus espaldas y con lo justo de tonto, sabe que no es el momento de airear defectos y prefiere callar, para volcarse con una plantilla que el pasado domingo le defraudó, debido a su simpleza para adquirir la responsabilidad para abrir brecha con respecto a uno de los clubes con los que competirá por hacerse con un hueco entre los que disputen al final de la temporada la liguilla de ascenso. El técnico culturalista conoce los objetivos que persigue el club que le fichó. En peores plazas ha toreado y ha sacado la faena adelante. «Hay que esperar al 30 de junio o al 16 de mayo», precisó Duque después del encuentro ante el Conquense. Hasta entonces, el entrenador madrileño trabajará, como lo ha hecho siempre, con la meticulosidad y la profesionalidad que siempre le ha caracterizado (nadie olvida su grandiosa etapa en el Compostela). Después, actuará en consecuencia. De momento, para recibir al Tomelloso, este viernes a partir de las 19.00 horas en el Amilivia y con las cámaras de Televisión Española como testigo, Luis Ángel Duque volverá a confiar en los que no le han fallado. Miguel Alfonso y Casquero retornarán a la alineación para recomponer la línea defensiva.