2004: Año electoral (III)
REMATAMOS nuestra «serie electoral» en los mismos términos que remata la revista «Al Corro» su exhaustivo análisis: desmenuzando técnicamente la articulación del proceso asambleario. No quisiéramos obviarlo porque no es suficientemente conocido, siendo como es de una gran trascendencia electoral. Se arranca en este fin planteando el interrogante de quienes han de formar la Asamblea de la Federación Territorial de Lucha, para a continuación pasar a entrar en materia. «Las próximas elecciones federativas pasan en primer lugar por la elección de los diferentes miembros que compondrán la Asamblea General y que son los que tienen que elegir al presidente de la federación y votar su programa. Por esta razón es por lo que es fundamental la composición de la Asamblea; es un error pensar que cualquiera puede presentarse para presidente o que todos los luchadores, árbitros, entrenadores pueden votar y no es así. Para poder presentarse a la presidencia hay que ser miembro de la asamblea, es decir, haber sido elegido miembro mediante votación de las personas de su mismo estamento (luchador, árbitro, entrenador...). Esto quiere decir que no todos los luchadores, técnicos, árbitros o personas pertenecientes a un club de lucha pueden ser miembros de la Asamblea General. La Asamblea General está compuesta por los siguientes estamentos y porcentajes: deportistas el 40%, que eligen entre todos los luchadores federados en los dos últimos años y que tengan más de 16 años; clubs el 40%, que se designan entre los clubs que demuestren que desarrollan actividades de Lucha durante el último año; técnicos el 10%, que se eligen entre los entrenadores que tengan ficha federativa en los últimos dos años; árbitros el 10%, que se eligen entre los que tengan ficha federativa en los últimos dos años. Constituida la asamblea la Asamblea general, es ésta la que mediante votación elegirá al nuevo presidente de la Federación Territorial de Castilla y León de Lucha, entre todos los que se presenten y sean miembros de dicha asamblea. Una vez elegido el presidente, será éste quien nombre a su junta directiva entre los miembros de la asamblea, pudiendo formar parte de la directiva personas no pertenecientes a la asamblea en un máximo del 50%. Estas son las diferentes reflexiones y los pasos que se deberán dar para poner en marcha la nueva Federación Territorial de Castilla y León de Lucha: la Federación de Lucha Leonesa, ya quedó dicho, no existe... pero el futuro de la L.L. depende de ello. Todos los aficionados esperamos que las elecciones sean las del progreso, las de encaminar la Lucha Leonesa hacia la modernidad que pide a gritos. Abogamos por la responsabilidad para que unos se vayan y otros vengan». Por nuestra parte, el reconocimiento a los inquietos y entusiastas del Club de Lucha San Guillermo que promueven la publicación luchística «Al Corro». Sus aportaciones se comentan solas. Pero es que en este caso nada le puede venir mejor a la L.L. que contagiar esas inquietudes divulgando, aclarando, revulsionando, creando ambiente en torno a las Elecciones: mucho más trascendente para su futuro que el manoseado «ambientillo aluchero» (de los corros). Sembrar la inquietud, sacudir la indiferencia, llamada a la responsabilidad. Explicar e informar argumentando: ese habría de ser no ya el ambientillo sino el ambientazo que arrope este momento pre-electoral. Sin mirar atrás, fase terminal. Nueva era hacia ese horizonte'2000 en lontananza. Salto cuantitativo hacia la L.L.2000, la L.L: del siglo XXI...