El Madrid y el Zaragoza empatan en el ensayo de la final de Copa
Los maños gozaron de ocasiones para forzar la primera derrota del equipo blanco en casa

En el fondo sur se desplegó una gran bandera rojigualda con lazo negro
El Zaragoza perdonó una oportunidad de oro para acabar con el fortín del Santiago Bernabéu, donde no ha ganado nadie en Liga esta campaña, y el ensayo de la final de la Copa del Rey del miércoles se zanjó con unas tablas diplomáticas, en un encuentro marcado por el dolor por las víctimas de los atentados del pasado jueves en Madrid. El equipo aragonés se convirtió, tras el Valencia, en el único equipo que ha puntuado en el campo madridista, y aunque pudo llevarse la victoria el punto es bueno en su lucha por la supervivencia y muy escaso para un conjunto blanco que empieza a desaprovechar la ventaja que tenía al frente de la tabla. El técnico Carlos Queiroz sorprendió a propios y extraños con el once titular que dispuso. No sólo se quedo fuera Raúl por sus problemas en el tobillo -tampoco estuvo en el banquillo-, sino que además, a la vista de la final del miércoles, gozaron de descanso de salida otros titulares como Helguera, Luis Figo y Guti, al margen de la consabida baja por lesión de Ronaldo, quien se ha ido a Brasil hasta el martes y lo tiene más que complicado para estar en Montjuic. Así, Pavón, Cambiasso, Juanfran y Portillo encontraron su sitio en el equipo blanco en el día quizá menos indicado para jugar al fútbol, con las mentes y los corazones aún resquebrajados por los atentados del jueves. En cambio, Víctor Muñoz sí que optó por prácticamente el once de gala ante la necesidad de los puntos en su lucha por mantener la categoría. Era imposible que el dolor por las víctimas dejara paso en tan pocas horas a un espectáculo deportivo. Incluso la cercanía de la próxima final copera que disputarán el miércoles ambos equipos pudo perjudicar al encuentro, que discurrió en un insulso intercambio de posesiones, conducido al ralentí, con parsimonia y hasta con un luto riguroso. Hasta el gol de Portillo, su primer tanto liguero de la campaña, tras un gran centro de otro canterano como Juanfran, fue recibido con cierta frialdad. El 1-0 había llegado después de 28 lánguidos minutos, en la primera acción con sentido de los blancos y tras un error clamoroso de la zaga zaragocista al intentar hacer el fuera de juego. Pero para no ser menos el Real Madrid, en un córner, colaboró con otra laguna de gran magnitud a la causa aragonesa y permitió que el paraguayo Toledo, de cabeza, devolviera las tablas al marcador muy poco después, en el minuto 32. Movilla condujo bien a sus peones, el Zaragoza controló con solvencia ante un Real Madrid partido en dos mitades, pero que con su calidad volvió a gozar de una clamorosa ocasión tras una escapada de Figo que Guti envió alto. Apretó más el cuadro de Queiroz a partir de ese momento ante un oponente que, comandado por el argentino Milito, trabajo bien atrás y buscó las salidas rápidas, aunque el marcador ya no se movió.