El sueco Magnus Backstedt, del equipo italiano Alessio, hizo historia en la prestigiosa clásica francesa París-Roubaix, pues fue el más rápido en el velódromo de Roubaix donde esta la línea de meta, pues se convierte en el primer corredor de esa nacionalidad en inscribir su nombre. Backstedt, nacido hace 28 años y profesional desde la temporada 1996, lograba el triunfo más importante de su carrera y daba la sorpresa en la clásica más prestigiosa de la Copa del mundo. Un triunfo un tanto sorprendente e inesperado. Es un corredor que se defiende bien en las clásicas, pero en las grandes otros corredores cuentan más que él para el triunfo. Fue un podio un tanto atípico al no estar en los primeros cajones ninguno de los grandes
, que se dejaron ver durante la totalidad de la jornada, pero que no acertaron en los kilómetros finales, especialmente en los casos de ilustres como el belga Johan Museeuw o el belga Frank Vandenbroucke entre otros. Como en otras ocasiones muchos intentos de escapada, que no fueron a ninguna parte, debido al buen control de los equipos fuertes, los de Museeuw, Van Bon, Boonen, Nardello, Cnacellara, Hincapie o Van Petegem que durante algunos kilómetros, en la parte final de la carrera entraron en una escapada de una veintena de corredores. Una escapada que estaba llama al fracaso, pues en ella había corredores importantes para la general de la Copa del Mundo y por ello que fuera neutralizada varios kilómetros antes de llegar al tradicional velódromo de Roubaix. En la parte final de la prueba muchos intentos de escapada que no prosperaron, pero que sirvieron para lanzar y romper definitivamente la carrera. La clave llegaba en el kilómetro 244, pues quedaban al frente Museeuw, Hoffman, Cancellara, Hammond y el Backstedt. Momento de incertidumbre en el grupo principal, lo que permitió que los cinco escapados abrieran un hueco que resultó ser decisivo.