Sergio García se quedó a un golpe de la chaqueta verde
Ernie Els entró en la recta final de la jornada decisiva en la mejor situación para el título
A punto estuvo de consumarse el milagro en el hoyo 18 del Augusta National. En la última jornada del Masters se produjo la resurrección de Sergio García, que viviendo desde atrás y con cinco golpes por encima del par en el hoyo 6 del último recorrido, terminó con una tarjeta de 66 golpes, siete birdies y un eagle en doce hoyos, que le colocaron en la cuarta posición del torneo. Unos milímetros de un putt maravilloso y bien templado en el 18 le dejaron a un paso de la cifra mágica del -4, que le hubiera supuesto aspirar a la chaqueta verde. Se quedó a un golpe de Langer y Mickelson (-4) y a dos de Phil Mickelson (-5) cuando éstos comenzaban los segundos nueve hoyos del recorrido, y con amenaza de una gran tormenta sobre Augusta. Hubiera merecido García que ese putt entrara. Al cierre de esta edición había que esperar en qué posición definitiva quedaba García, pero las cifras están ahí y su remontada y resultado quedan para la historia del Masters. El surafricano Ernie Els, con paso firme y cansino, fue sembrando el terreno durante los primeros nueve hoyos del recorrido en pos de los pasos de su predecesor Gary Player, primer surafricano que ganó un Masters de Augusta y primer no americano en 1961. Tras un pequeño bache con el bogey del hoyo 3, supo recuperarse bien y con el birdie del 7 y el eagle del hoyo, Els tomó la cabeza del Masters, un golpe por encima del inglés Paul Casey, del alemán Bernhard Langer y del favorito local, el zurdo Phil Mickelson. Fue también un Domingo de Resurrección para el veterano Bernhard Langer, capitán del equipo europeo de la Ryder Cup, que a sus 47 años aspiraba a quitarle el récord a Jack Nicklaus de ganador mas veterano en el Augusta National. El 'Oso Dorado' gano aquí en 1986 con 46 años. El sábado comentó que si ganaba, sería un día muy especial para él y los cristianos, a los que ofrecería su triunfo. Y llegó a ponerse de líder cuando Phil Mickelson empezó a hacer de las suyas y fallar un putt de medio metro, dar dos golpes en el búnker y fallar con el chip. Pero allí estaba Els para recoger el testigo, con un golf sólido y un gran despliegue de juego corto alrededor del green, embocando casi todo, y se colocó a la cabeza de la tabla. Gran remontada de Sergio Cuando el torneo parecía ya perdido para los españoles, Sergio García, viviendo desde atrás y superando el doble bogey del hoyo 6 que le colocaba en el marcador con +5, espoleó su juego, sacó toda su rabia y sus estadísticas (unas de las mejores del Tour americano) y comenzó una racha de birdies en los hoyos 7, 8, 9, 12 y 13, que le colocaron al par del campo y escalando posiciones. El 14, un putt que no quiso entrar, le frenó un poco, pero haciendo gala de esa paciencia que tanto clama, llegaron tres birdies más en el 15, 16 y 17 (-3) que le colocaron en la cuarta posición. El segundo golpe del 18 fue bueno, aunque el putt era el más difícil que podría tener el español, por encima de la bandera y en mitad de la cuesta. No obstante, García templó las armas y lanzó su putt en pos de esa chaqueta de rozó por unos instantes. Unos milímetros le cortaron las alas. Fue despedido del green del 18 con una gran ovación. Un poco tarde, pero los birdies también llegaron a la tarjeta de José María Olazábal (16 y 17), que terminó con 75 golpes (+6) en el puesto 30 de la clasificación. El vasco se encuentra ahora en una difícil encrucijada.