León BM asciende a la División de Honor con el triunfo más holgado (19-29)
Castelldefels acompaña a las leonesas pero con su triunfo obligó a León a no perder

León BM consiguió su objetivo de ascender a la División de Honor Femenina en un partido más fácil de lo esperado, ya que las canarias sólo aguantaron quince minutos. El juego leonés fue superior en todo momento y no dieron opción alguna a la sorpresa. Al final del partido se desató la lógica euforia entre las jugadoras del conjunto castellano. La primera parte fue la única que tuvo algo de color, ya que las locales querían despedirse con un buen sabor de boca, algo que intentaron en algunas fases de este periodo. El León, por su parte, tuvo algunos problemas en ataque, lo que mantuvo el marcador igualado, pero tras ajustar su defensa y maniatar el ataque de las anfitrionas se fueron poco a poco en el marcador, gracias, una vez más, al acierto ofensivo de Vanessa y Patricia que hicieron las funciones de la rumana Dora, sentada en el banquillo por su lesión. Al León le salió todo bien, desde el principio. La defensa, las transiciones y los remates, aunque tuvo algunas lagunas en su juego conforme se ampliaba el marcador y se llegaba al esperado final, fruto de las ganas de celebrar el ascenso. Las chicas de Miguel Ángel Peña, que ayer si que pudo sentarse en el banquillo, fueron ampliando sus diferencias y lograron irse al descanso con un 8-15 que dejaba el partido casi visto para sentencia, dado el poco poder de reacción mostrado por las isleñas en toda la fase. El juego local era muy pobre y, además, al no jugarse nada, sólo tenían la motivación de ganar algún partido en esta fase, objetivo que no pudieron cumplir. En la segunda mitad, sólo exitió sobre la cancha un equipo, el León y con rápidisimas transiciones en ataque se fueron hasta un 12-22. Era evidente que el ascenso ya no se podía escapar. Las canarias intentaron soluciones demasiado arriesgadas para su calidad, y esto propició numerosas pérdidas de balón. Sólo la efectividad de Elena hizo que las diferencias en el marcador no fueron más abultadas. León que cada vez que pasaba más tiempo, más claro tenía que el ascenso sólo dependía de ellas mismas. Al final del encuentro hubo una fiesta total en el banquillo leonés y la lógica celebración de estos casos.