León dilapida tras el descanso su primera parte realmentesoberbia
El Bilbao frenó en seco a los de Jareño, que perdieron excesivos balones en la recta final

Llorente supera a su par en una acción puntual del partido celebrado en La Casilla de Bilbao
León soñó anoche y con total derecho durante veinte minutos con dar la sorpresa en el arranque de la serie. Dominó la primera parte con total claridad, pero tras pasar por el vestuario el Bilbao despertó y fue poco a poco limando la renta visitante para poner la eliminatoria 1-0 a su favor. León llegó con opciones al final, pero en el último cuarto erró excesivos balones. El partido arrancó con la máxima intensidad, lo que llevó a una serie de desaciertos que aprovechó León para cobrar una leve renta con Julio aprovechando su poderío para facilitar el trabajo a Higgins y Onyekwe. Estaba claro que sería una guerra de defensas e inicialmente se imponía la visitante con su habitual rigor. En el ecuador del cuarto Vidorreta pidió un tiempo muerto porque León se iba ya con claridad (4-13) lo que había enfriado a la animosa grada local y calentado a la fóranea. El partido se jugaba en las pinturas. Los dos equipos defendían fuera lo que facilitaba las canastas bajo el aro con sucesivos mates, lo que cargaba las faltas sobre los pívots de ambos equipos. Y es que el Bilbao buscaba el tiro de un desacertado Maluenda, lo que le llevó al banquillo, ya que Vidorreta quiso jugar como suele haberlo mucho con los bases Uriz y Salgado en pista. Por contra el acierto de Paco con dos triples consecutivos elevó la renta máxima a los trece puntos, ya que aprovechó los dos tiros libres derivados de una técnica a Vidorreta por sus protestas. El cuarto se cerró con la tercera falta de Hamilton, que se fue al banquillo. León había sumado 31 puntos en diez minutos en La Casilla y había dejado al rival en 17. Tras el parón, el Bilbao dejó a sus tres americanos sentados y postó por una defensa zonal, mientras León ponía en pista a Davis. Llegó otra renta máxima de 17 puntos (21-38), porque el Bilbao tenía verdaderos problemas para superar la seria defensa de León y eso tras probar a diez jugadores en apenas doce minutos. Jareño empezó a repartir los minutos, aprovechando que la brecha en el tanteador iba incluso a más (19 puntos, 24-43), porque el rival estaba especialmente espeso. El Bilbao apostó por calentar el partido, con constantes protestas pero la valentía de los árbitros fue realmente loable, al ordenar silencio ante sus airados reproches. La renta para León se mantenía en torno a los quince puntos, con Davis muy seguro, aunque el Bilbao empezaba a anotar con más facilidad lo que le permitía algún que otro estirón en el marcador. León se llevó once puntos de renta a los vestuarios (41-52) y muchas esperanzas. Tras el descanso, todo cambió radicalmente. El Bilbao reaccionó gracias a un parcial de 7-2 que le metió en partido. También la grada despertó y León tuvo que apretar los dientes. Jareño intentó recomponer al equipo con un tiempo, pero ya sólo mantenía una renta de entre seis y cuatro puntos, y tenía problemas para frenar el tiro exterior local y para superar su defensa, ahora mucho más intensa. Jareño movió el banquillo para renovar las fuerzas y fue la primera canasta de Jorge García, cuando habían transcurrido 29 minutos de partido la que colocó al Bilbao a sólo dos puntos (62-64). Urtasun lo sentó al sacarle la cuarta falta a base de inteligencia y con sus tiros libres salvó, de momento, el bache. León entró con dos puntos de renta en el periodo definitivo. Ahora sí parecía un partido de play-off y León precisaba cabeza. Dos ataques fallados que llevaron a una antideportiva pusieron a Bilbao arriba por vez primera (70-66). Y Jareño tuvo que pedir un tiempo muerto porque León perdió otros dos balones tontos. La defensa local se había crecido y el equipo tenía problemas para anotar, aunque entró pronto en bonus. A falta de 2:45, León volvió a ponerse arriba (75-77), porque el partido se jugaba punto a punto, pero el Bilbao recuperó la iniciativa. Unos pasos y una falta en ataque a Onyekwe, muy protestados por León, fueron el principio del fin (82-79). Y es que nunca tan cerca para acabar muriendo en la orilla. Mañana segunda entrega.