Feliciano López firma un debut efímero que se queda en anécdota
La participación española en el torneo teutón queda reducida ahora a la labor de Verdasco

Feliciano López, en el transcurso de un partido en Wimbledon
Feliciano López, un jugador que no ha ocultado su gusto por los torneos de hierba, tuvo un paso efímero por el torneo de Halle (Alemania) y su puesta en escena de la temporada sobre esta superficie, frenada tras la derrota en el duelo de primera ronda contra Tommy Haas (6-3 y 6-4). El germano truncó de raíz las aspiraciones del toledano, cuyo sueño es hacer algún día algo grande en Wimbledon, su torneo fetiche, exprimiendo al máximo su marcado estilo de juego sostenido por el potente servicio y la volea. Hasta ahora su tope ha sido los octavos de final en las pistas londinenses. López, octavo favorito, que busca una rápida aclimatación a la hierba tras su paso por Roland Garros, donde fue apeado por el brasileño Gustavo Kuerten también en octavos, no se encontró agusto en Halle, aunque el sorteo tampoco dio tiempo al toledano que, de entrada, se midió al rocoso local Haas, predispuesto por invitación directa en el cuadro principal. El jugador alemán no dio opción a Feliciano, que no encontró el tono ni la contundencia habitual en el saque. El triunfo de Haas, que se medirá al danés Kenneth Carlsen, verdugo del germano Michael Berrer (3-6, 7-6 (5) y 7-5), no atravesó por apuro alguno. La participación española queda ahora pendiente sólo de Fernando Verdasco, un tenista que conserva el gusto de las raquetas hispanas y prefiere la tierra. El jugador madrileño entra en escena mañana ante el holandés Martin Verkerk, cuarto favorito. Gauido aterriza El argentino Gastón Guadio apuró ayer sus últimas horas en París, antes de viajar hacia Buenos Aires con el trofeo de Roland Garros en el equipaje y con la sensación de que empieza a darse cuenta de su gesta. «Ahora empiezo a darme cuenta de lo que he hecho, de que he sido yo el que ha ganado, porque todos ustedes están aquí por mí».