El belga Boonen gana en su debut mientras Voeckler sigue de líder
El español Flecha fue alcanzado por el pelotón cuando iba solo a menos de mil metros de la llegada

El esprinter belga Tom Boonen, del Quick Step, demostró sus cualidades
El joven esprinter belga de 23 años Tom Boonen, del Quick Step, demostró sus cualidades imponiéndose en la sexta etapa del Tour, disputada entre Bonneval y Angers, de 196 kms, en la que el francés Thomas Voeckler retuvo el maillot amarillo y el español Juan Antonio Flecha fue alcanzado por el pelotón cuando marchaba en solitario a menos de mil metros de la llegada. Boonen, uno de los benjamines del Tour, se presentó en sociedad como uno de los velocistas del futuro el mismo día que se marcharon a casa lesionados los ilustres Petacchi y Cipollini. Ganó un esprint explosivo, en ligera subida, por delante de veteranos como O'Grady y Zabel, segundo y tercero en la meta de Angers, donde muchos entraron con retraso por una caída masiva a menos de un kilómetro de la línea de llegada. Mientras se deshacía la montonera, con hombres como Menchov (Illes Balears), McEwen (Lotto) y Simoni (Saeco) entre los afectados, Boonen alzaba los brazos dando la primera alegría a la afición belga con un tiempo de 4h.33.41. Suponía la séptima victoria de la temporada para el ciclista del Quick Step y la novena de su palmarés desde su debut en profesionales hace dos años. El pelotón llegó con el susto en el cuerpo, entre ellos Lance Armstrong, que llegó cortado. Algunos con magulladuras, otros casi andando, ya que al producirse la caída en el último kilómetros el retraso ya no contaba. Juan Antonio Flecha (Fassa) pasó la línea con la rabia de haber acariciado la que hubiera supuesto su segunda victoria en el Tour. La etapa de Angers no modificó la general con el francés Voeckler (La Boulangere) al frente con 3.13 de ventaja sobre el australiano O'Grady y 4.06 sobre Sandy Casar (La Francaise). Flecha no pudo repetir la jugada de hace un año cuando ganó en el aeródromo de Toulouse. Al español le faltó el último empujón y a los esprinters les sobró hambre de gloria en ausencia de Petacchi. Una fuga compartida de 175 kilómetros no fue garantía de felicidad. Así de triste finalizó la hazaña de la jornada. Flecha se metió en la escapada buena en el km 21 junto a los franceses Engoulvent (Cofidis), Da Cruz (La Francaise), el holandés Lotz (Rabobank), el noruego Arvesen y el italiano Bertolini. Los seis se entendieron a la perfección en espera de un comportamiento del pelotón similar al del día anterior, es decir, permitir la llegada de los aventureros mientras no produjeran estragos al líder ni a los favoritos. Diferencia máxima La galopada del sexteto alcanzó una diferencia máxima de 4.10 en el km 132 y poco más tarde La Boulangere de Voeckler animó el ritmo para bajar la desventaja hasta la mitad, luego echaron una mano el Lotto de McEwen, el Quick Step de Boonen, el AG2R (Kirsipuu) y el Alessio de Baldato. Con un par de minutos entre medias, el grupo no tuvo más que esperar el momento oportuno para ir alcanzando a los aventureros. Flecha se resistió. Saltó a 5 kilómetros de meta cuando sus compañeros iban exhaustos, se exprimió tres kilómetros y justo cuando pasaba por la bandera roja que indica el último kilómetro claudicó. Un tremendo esfuerzo que al final no tuvo premio. Flecha volverá seguramente a intentarlo.