Un espectador agrade a De Lima y deja vía libre al triunfo de Baldini
La maratón más polémica de la historia cierra las Olimpiadas con un toque más que curioso

Las previas de la carrera masculina del maratón hablaban de una prueba histórica por el recorrido y la tradición que tiene esta prueba en Atenas, la cuna del olimpismo. En eso se acertó -ha sido histórica-, aunque no en los motivos. La victoria del italiano estuvo empañada por un incidente en el que un espontáneo redujo al entonces líder, el brasileño De Lima. Baldini venía fuerte por detrás, pero la incógnita de si hubiese ganado de no producirse este hecho estará siempre ahí. La carrera de este domingo fue especialmente dura. Como si el circuito y el calor sofocante no fueran suficientes, los propios protagonistas se encargaron de endurecerla, como si todos ellos quisieran rememorar las gestas que ha tenido este recorrido. Así, tras unos primeros compases de tranquilidad, a la altura del kilómetro diez ya se comenzaron a romper las hostilidades y De Lima y el chino Gang Han (según la documentación, un especialista en los 1.500 metros) se adelantaron unos metros. Intentar la fuga parecía algo difícil por el control que venía detrás. Ni el keniano Paul Tergat, actual plsmarquista mundial que quería retirarse (35 años) con la victoria olímpica, ni el marroquí Gharib, campeón del mundo, querían que se rompiese la unidad. Por eso lideraron la persecución que sí tuvo éxito. Pasado el kilómetro 15 (48:15) surgió el ataque lanzado por el surafricano Ramaala. No fructificó pero tuvo sus consecuencias prácticas ya que el grupo compacto inicial quedó reducido en 26 unidades, con los españoles metidos en él. Intentos fallidos Tampoco duró mucho este intento. En el 20 comenzó a decidirse la carrera. El brasileño De Lima, dos veces campeón panamericano, saltó del grupo y se fue en solitario. El medio maratón lo pasó en 1h.07:22 y ya llevaba 15 segundos de ventaja sobre el grupo, diferencia que fue aumentando hasta los 52 segundos en el kilómetro 35. Por detrás, la caza se fue cobrando víctimas poco a poco. Primero cayó Rey, fundido. Gharib y Tergat seguían en su empeño de ir tirando, mientras Baldini y el americano de origen eritreo Keflezighi se reservaban más. De ellos, la siguiente víctima fue Gharib. En el kilómetro 35 se produjo el incidente antes apuntado al entonces líder De Lima y la suerte de la carrera cambió. Lo cierto es que la ventaja entre De Lima y el dúo formado por Baldini (sobre todo) y Keflezhigi, se iba reduciendo, pero nunca se sabrá hasta dónde hubiese aguantado el brasileño si en ese momento no le rompen el ritmo que llevaba. El brasileño fue a menos El ataque foribundo de Baldini se cobró la víctima de Tergat. A la altura del kilómetro 38, Baldini sobrepasaba a De Lima y ya era líder. A partir de ese momento enfiló en solitario el camino hacia el estadio Panathinaiko, donde entró ganador (2h.10:55). Keflezighi fue segundo (2h.11:29) y De Lima, aclamado como un héroe, entrando haciendo eses en la pista, tercero (2h.12:11). El público había estado viendo por una pantalla gigante la carrera y presenció el incidente, por lo que De Lima fue un héroe. La actuación de los españoles estuvo a la altura de lo que ha sido la competición para el equipo. En la víspera, máximas esperanzas de subir al podio, reconocimiento de que se llega en gran forma y... hundimiento. Peña entró en el puesto 18 (2h.16:38), Ríos en el 25 (2h.18:40) y Rey en el 58 (2h.25:20). Por su parte, Brasil protestó ante los organizadores por la acción del espectador que retuvo durante unos segundos al atleta que lideraba la prueba. «Sí, hemos presentado una protesta ante el comité organizador porque nos pareció una acción antirreglamentaria e innoble», aseguró un miembro del Comité Olímpico Brasileño.