A BOTE PRONTO
La noche que redimió a los grandes
EL JOVEN WAYNE ROONEY, autor de tres de los seis goles del Manchester United frente al Fenerbahce (6-2), y el holandés Roy Makaay, que marcó otros tres en la goleada al Ajax (4-0), convirtieron la segunda jornada de la Liga de Campeones en una fecha de artilleros. Los dos acabaron con los problemas de tres «grandes» que arrancaron el curso con demasiadas dudas, temores que aún mantienen el Deportivo, cada vez más deprimido, y el Roma y el Ajax, que ya suman dos derrotas. Como el Olympiacos griego venció por 1-0 al Liverpool de Rafael Benítez, la continuidad deportivista queda en entredicho, al ser el único equipo de grupo que aún no ha ganado. El triunfo del Dinamo Kiev sobre el Bayer Leverkusen, por 4-2, en el otro partido del grupo B, deja al Roma, al borde de la eliminación. En Kiev, hubo otro héroe; Diogo Rincón, un brasileño que adoptó el apellido de su jugador preferido; el centrocampista colombiano Freddy Rincón y, hoy, logró dos de los tantos del conjunto ucraniano. Contra pronóstico, el grupo C es dominado con claridad por el Bayern Múnich, que en medio de la tormenta ha encontrado a Roy Makaay. Con parte de la plantilla enfrentada al técnico, Felix Magath, del que critican desde sus métodos de entrenamiento a la táctica, el Bayern ha vuelto a encomendarse a su goleador, que se bastó para solventar el partido contra el Ajax de Ronald Koeman, con tres goles, uno de penalti. Completó el festival bávaro, el brasileño Zé Roberto. Sin tanta brillantez venció el Juventus al Maccabi Tel Aviv, gracias a un tanto de Mauro Camoranesi. A la «italiana», con un gol en cada partido, el equipo de Fabio Capello se ha asegurado media clasificación. El gran protagonista de la jornada, sin embargo, fue un juvenil. Un chico de 18 años, el fichaje más caro de la temporada (40 millones de euros), al que no le pesó, ni debutar con el Manchester United, ni estrenarse en la Copa de Europa, ni siquiera, jugar su primer partido desde hace 13 semanas. Saltó Rooney al «teatro de los sueños» y se sintió como si fuese su casa, tanto que convirtió al ex guardameta barcelonista Rustu Recber en su víctima. Rooney marcó tres de los seis goles con los que el Manchester aplastó al Fenerhace turco (6-2) y ofreció a su entrenador, Alex Ferguson una venganza aún pendiente.