Un autogol de Álvaro abre la vía para que el Villarreal se estrene (2-0)
El Zaragoza no pudo romper el ritmo de un equipo que ganó en su peor partido de este año

Héctor Font supera con el balón controlado a José María Movilla en el centro del campo
El Villarreal logró su primera victoria de la temporada, después de seis jornadas disputadas de Liga, al imponerse ante un flojo Zaragoza, que fue incapaz de romper el ritmo que impuso su rival que, curiosamente, jugó su peor partido como local. El conjunto de Manuel Pellegrini afrontaba la jornada en una situación bastante complicada. Sin conocer todavía la victoria, llegaba el Zaragoza de Víctor Muñoz con ganas de hurgar en la herida local. Los locales quisieron solucionar el partido pronto, salió con fuerza desde el principio y creó ocasiones de gol ante un Zaragoza que tuvo que defenderse el primer cuarto de hora. A partir de ese instante, el conjunto aragonés se creció gracias a los contragolpes de David Villa y Javi Moreno y, aunque no llegaba con claridad, comenzó a tener más las pelota y a acercarse con peligro a las inmediaciones de José Manuel Reina. Cerca de la media hora de juego, y cuando el Villarreal no rondaba el área contraria, Luciano Martín Galletti tuvo la ocasión más clara del partido: se internó en el área y, después de dos regates, se quedó sólo ante Reina pero ajustó demasiado el balón y lo envió fuera. Ese susto despertó al Villarreal, consciente de que un gol en contra acrecentaría aún más el estado de nervios que atravesaba en ese momento. Riquelme pareció entonarse y probó desde lejos un disparo que, a los 35 minutos de juego, rozó el palo de la meta de Luis García. En la siguiente jugada, Diego Forlán, muy forzado no supo definir pero a falta de cinco minutos para el descanso, un saque de esquina botado por Riquelme al primer palo fue tocado por Alvaro, que alojó la pelota en su portería. El gol del Villarreal tranquilizó a los locales y salieron en la reanudación con fuerza, lo que permitió que a los cinco minutos, Forlán marcara el segundo tanto de su equipo. Con esa ventaja en el marcador, el conjunto local jugó a esconder el balón y esperar una contra pero el Zaragoza se contagió del juego lento y cansino del Villarreal. Reina vio cómo pasaban los minutos y el Zaragoza no llegaba a sus inmediaciones mientras el Villarreal buscaba el tercero.