La Deportiva de Tomé enseña sus credenciales para esta campaña
Sin haber logrado una gran continuidad en su juego los blanquiazules se acercan a la cabeza
La escuadra blanquiazul ofreció el pasado domingo ante el Marino sus mejores minutos de toda la temporada, practicando un fútbol ofensivo primoroso que Rubén Vega primero y Brasi poco después tradujeron en lo que parecía ya entonces una cómoda victoria local. Fue una prueba de lo que este equipo puede hacer en la presente temporada, aunque la cosa no resultó del todo propicia al faltarle continuidad en el juego. Ese es uno de los pocos peros que se le puede poner al cuadro de Tomé. Realiza una primera parte discreta y luego se entona o al revés. Su discurso debe tener un hilo conductor que apenas varíe en los noventa minutos. Lograr esa estabilidad es cuestión de tiempo. Pero lo importante es que la Deportiva empieza a funcionar. La zaga parece asentada con Rubio como garantía de sobriedad y sólo les falta revisar esos despistes como el que aprovechó el Marino en la última jornada. El centro del campo también funciona pero lo hace igualmente de forma intermitente. Úriz y Miguel pueden rendir mucho más si no acusan esas lagunas en su juego. Fran también debe mejorar, mientras Tarradellas empieza a justificar su fichaje. Rubén Vega y Brasi se reparten los seis goles que ha hecho el equipo, pero aún así pueden sacar más partido de su calidad, a poco que acierten en los últimos metros. Queda la incógnita de saber si Kaiku y Fernando aportarán lo que se espera de ellos y no se debe olvidar que Povedano está fuera después de un gran arranque de campeonato. De momento las sensaciones son positivas pero esto no ha hecho más que empezar.