Arrate sirve de sparring para el debut europeo de Ademar (25-30)
La fogosidad del equipo vasco resulta escaso aliciente para la concentración de los leoneses

Prendes volvió a ser una gran referencia en el centro del 6-0 defensivo de Cadenas
Cumplió el trámite el Ademar y venció en la cancha eibarresa de Ipurúa con holgura, más de la que reflejan los cinco goles alcanzados al final de ventaja en el marcador, en un partido en el que los de Manolo Cadenas se mostraron muy superiores al Arrate, y si no lograron una mayor distancia en el electrónico fue por los experimentos relizados a lo largo de la segunda mitad por el técnico del conjunto leonés. Al Ademar le costó algo más de la cuenta meterse en el partido, fundamentalmente dado que en los primeros compases del encuentro el equipo tuvo problemas para defender al altisimo Kraljic, un viejo conocido de la escuadra visitante, y que se convirtió en la referencia ofensiva de los guipuzcoanos con sus lanzamientos de nueve metros y su estatura. Pero poco a poco, la defensa en 6-0 y muy presionante ordenada por Manolo Cadenas y la actuación, cada vez más centrada, del guardameta Jorge Martínez, con once lanzamientos detenidos en esta primera mitad, hizo que el Ademar se despegase paulatinamente en el marcador, después de igualar las primeras y sorpresivas ventajas del equipo vasco. A ello contribuyó la gran organización implantada en pista por el danés Kjelling, ejerciendo el liderato del equipo ademarista, y la efectividad tanto de Juanín como de Manolo Colón. El conjunto guipuzcoano se vio incapaz de superar la mayor calidad del equipo leonés, y aunque mediado el primer tiempo, y con 4-8 en el marcador, el técnico local Jorge Dueñas lo intentó sustituyendo a Kraljic por el polaco Jurkiewicz, fue en vano. El jugador cedido por el Ciudad Real tampoco aportó nuevas soluciones al juego ofensivo y la brecha se amplió. A medida que transcurrían los minutos, la lógica se imponía sobre la pista de Ipurúa y las distancias en el marcador a favor del Ademar leonés iban subiendo. Brilló en muchas fases la velocidad del juego de ataque visitante, y si no llega a ser por la también brillante actuación de Vucinic bajo los palos del Arrate, pues se contabilizaron ocho paradas de mérito, incluido un penalti a Kjelling, la brecha a favor de los de Cadenas hubiera sido de escándalo. Así, con fases de muy buen juego leonés, se llegó al intermedio cinco arriba (12-17), y con una nueva victoria lejos de León muy bien encarrilada. Y nada se salió del guión preestablecido en los treinta minutos de reanudación. La segunda parte fue un paseo militar para los componentes de Ademar, un equipo que se permitió el lujo de efectuar probaturas de cara a próximos compromisos. Facilitó el trabajo de Manolo Cadenas en estos experimentos la gran segunda parte realizada por el meta Jorge Martínez, que a su trabajo en la primera mitad añadió quince nuevas paradas, incluido un penalti. También Juanín García se hinchó a marcar goles desde el extremo, y con un parcial de salida de 0-3 tras el intermedio, y rentas que fluctuaban entre los ocho y nueve goles a favor de los visitantes, todo estaba decidido a falta de veinte minutos para la bocina. Cadenas movió su banquillo y dio descanso a los jugadores que deben tirar del carro, si se permite una expresión tan inapropiada, pero sin perder de vista nunca la ventaja. No corrió peligro la victoria, cifrada al final en cinco goles también por el coraje de un Arrate que, a sabiendas que ganar era impensable, quiso caer con la cabeza alta y lo consiguió, también apoyado en la buena actuación del meta Malumbres en el segundo periodo.