Diario de León

Quino impone su estilo en León y estrena el casillero de victorias

Los Barrios endureció el partido y el equipo de Jareño no supo consolidar sus remontadas

Julio González, con la camiseta de Los Barrios, pelea por un rebote con su buen amigo Martín Ferrer

Julio González, con la camiseta de Los Barrios, pelea por un rebote con su buen amigo Martín Ferrer

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Carlos Frá - león
León

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Ayer el partido se podía jugar de dos formas. La que beneficia a León y la que quería Quino Salvo. Y el técnico gallego se llevó el gato al agua. Desde los primeros compases fue un partido duro, bronco, con una defensa de Los Barrios más allá de lo que permite el reglamento, lo que no llevaron nada bien los jugadores de León, que en más de una ocasión tuvieron que ir al banquillo sangrando o con golpes duros. El partido comenzó con una canasta de Julio, en su retorno al Palacio. Su equipo puso ya en marcha desde la primera jugada las defensas zonales preparadas para frenar a un León que presentaba como novedades a López Valera y Rivero en su quinteto inicial. Los Barrios lograba tímidas rentas y a los tres minutos ya se iba Santana al banquillo con tres faltas. Sus problemas en el interior eran manifiesto ante la carencia de jugadores, pero pronto llegó la dureza del equipo visitante, que consentida por los árbitros, marcó la pauta del partido. León llegó a ponerse por delante, pero no tenía un día especialmente brillante a la hora de anotar y las imprecisiones dieron nuevo aire al rival. Un triple de Rivero zanjó con igualdad el primer cuarto para alivio de la grada, que veía con preocupación lo ocurrido en la cancha. Tras el parón, Jareño cambió a todos los nacionales y León se puso arriba con un triple de Dani. Pero Los Barrios no tembló y aprovechó el desconcierto del rival para cargarle de faltas «inocentes» generadas por impotencia tras la dureza empleada por los jugadores visitantes, que en ese apartado fueron más listos aprovechando la permisividad con la que se movieron durante buena parte del partido. Jareño interpelaba desde el banquillo a sus jugadores con un «¿Qué pasa?», pero no entraban ni las bandejas y el equipo se iba debilitando. Los Barrios llevaba la pauta en el marcador y aunque con algún tirón León conseguía tímidos empates no conseguía ponerse arriba. Los árbitros habían desquiciado el partido y Quino sacaba partido apurando aún más la presión. La grada estaba realmente indignada y León necesitaba pasar por el vestuario para enfriar la cabeza. Tras el descanso, el equipo de Jareño vivió su peor cuarto en la pista. El equipo buscaba la remontada, pero sólo accedía a la canasta rival a través de tiros libres, porque nadie llegaba sin recibir tantas faltas que alguna acababa siendo señalada. Pero León no tenía su día en los tiros libres y en este cuarto desperdició más de la mitad. Y un error arbitral llevó a señalar la cuarta falta a Julio, mientras Swinson, que la había cometido pedía disculpas a Quino Salvo por su error, que le situaría también al borde de la eliminación. Las protestas de León llevaron a una técnica señalada a Jareño que permitió a Los Barrios lanzarse hacia la máxima ventaja de 13 puntos (58-71). Parecía que el partido estaba muerto, pero León sacó fuerzas para intentar nuevas remontadas aunque el balón seguía sin querer entrar. El cuarto definitivo dio un vuelco inicial al partido. Con un parcial de 13-0 el equipo de Jareño llegó a ponerse arriba pero no supo tener sangre fría para templar las cosas. El equiopo ya corría y Los Barrios pagaba su dureza con la eliminación de Santana, Berenguer y Van Lacke a siete minutos para el final. Panadero y Larragán habían despertado para sumar sendos triples y la grada empujaba con el mayor de los ánimos. Pero León sufría continúas bajas con golpes y los árbitros enviaban a Martín y Larragán a curar las heridas que les sangraban. Y F.J. Martín exhibió su magistral muñeca para anotar dos triples consecutivos ante el despiste de Jeffers. León apuró sus opciones finales, pero se empeñó en hacer las faltas al artillero barreño y a Moclova, que no fallaron.

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