Ademar inicia la Recopa en Italia con una eliminatoria casi a ciegas
Un tremendo atasco en Milán impide al equipo español llegar a tiempo para poder entrenar en Merano
La primera vez que Ademar asomó al balcón de la Recopa hizo pleno y se llevó el título (1999). La segunda presencia de León en la Copa de Europa de Campeones de Copa dejó al ademarismo local desilusionado en parte y subcampeón del torneo, tras perder la final en León con el Flensburg Handewitt, allá por el 2001. El 2003 mandó a casa a la escuadra de Manolo Cadenas en cuartos de final, después de caer eliminado en Ciudad Real. Así visto el tema, la estadística no hace gracia para la edición del 2004/2005, y por aquello de que la progresión resulta decreciente, León se propone volver a las emociones fuertes y comienza hoy un camino por Europa que pretende la meta de la final, o similares. El discurso de buenas intenciones que abrió el verano ya apuntaba a la cita continental como objetivo por excelencia, entre otros; la primera irrupción en el avión no hace sino confirmar que hay ganas, o de títulos, o de finales, y en esas comienza el asunto. La primera parada del camino tiene escudo italiano (Merano pertenece a Italia), acento alemán (el idioma más extendido es el germano, favorito español (no hay duda) y auxilio lingüístico inglés (que al final, es lo que siempre saca de apuros). Ademar llegó al sur del Tirol con retraso, pasadas las 21.00 cuando se le esperaba para las 19.30 y la escasez de luz minimizó los efectos de las excelencias visuales de la zona, en las mismas faldas de Los Alpes, en el penúltimo pueblo de Italia antes de la frontera con Austria. El viaje ya registró un retraso en Barajas de 20 minutos, por culpa de una familia con devoción por la demora, y de la avería en una puerta del autobús que usa Alitalia para el traslado desde la terminal de salidas internacionales hasta el avión. Después de superar el monumental atasco en Linate, el más humilde de los aeropuertos de Milan, y con cuatrocientos y pico kilómetros de carretera de nuevo, el plantel marista se personó en el Hotel Mitternohff, un cuatro estrellas de a 100 euros por cabeza la habitación. Antes, Isidoro Martínez, segundo entrenador del equipo, presentó en sociedad su primer montaje musical de fotos en versión CD, para deleite del grupo. Así que, entre eso, y alguna película más, resultó que al final quedó suspendido el entrenamiento, y lo de conocer la pista será tema de hoy por la mañana, en la mínima sesión matinal de adaptación al entorno, que llaman los teóricos, que en la práctica es simplemente pisar pista, y punto. Pista: Pallestra Carlo Wolf Hora: 19.00 Árbitros: Viekruna y Stanojevic (Serbia)